Calcio en la mujer: lo que tienes que saber

Calcio en la mujer: lo que tienes que saber
Foto: LA NACION

El calcio es el elemento más abundante en el organismo humano, siendo crucial en gran cantidad de funciones biológicas. Tus músculos y vasos sanguíneos usan este mineral para contraerse y expandirse. Regula el ritmo cardíaco, la presión sanguínea y participa en el buen funcionamiento de la glándula para-tiroides.

El cuerpo almacena más del 99% de este mineral en los huesos, participando en varias funciones del sistema musculo-esquelético. El 1% restante balancea electrolitos en fluidos y transmite importantes señales a células y nervios. Aunque este mineral es necesario en toda edad y géneros, la mujer lo necesita de forma especial. A continuación, la importancia del calcio en el organismo femenino:

Osteoporosis. Es una enfermedad donde los huesos pierden la mayor parte de su masa ósea, haciéndose frágiles. Son incapaces de soportar fuerzas mecánicas simples, siendo susceptibles a experimentar serias fracturas en cadera y espina dorsal. También puede producir dolor de espalda crónico y malformaciones en la columna. A partir de los 30 años la densidad de masa ósea en la mujer comienza a descender, lo cual llega a su tope en la menopausia.

Ingerir este macro-mineral en cantidad suficiente previene la aparición de esta patología a pesar de los factores de riesgo (menopausia, sedentarismo, genética y edad). En la mujer, los 20s y 30s es la edad más importante para prevenir la aparición de osteoporosis en la edad madura, por tanto su consumo diario ha de enfatizarse en esta etapa.

Síndrome premenstrual SPM. Es la etapa previa a cuando aparece la menstruación y a veces continúa durante la ovulación. En ella algunas mujeres experimentan diversas molestias que engloban muchas áreas, pudiendo ser confuso determinar qué sucede. Por ello es importante realizar un cuidadoso análisis de historia clínica y síntomas para obtener un diagnóstico integral y eficiente.

Se han descrito más de 150 síntomas diferentes del SPM, siendo algunos: sensibilidad emocional, jaquecas, vértigo, dolor intenso en pelvis y parte baja de la espalda, estreñimiento, retención de líquidos, sensibilidad mamaria, palpitaciones, caída del cabello, aparición de acné, molestias urinarias, entre otras. Según estudios científicos, si durante el SPM se consume un suplemento de calcio diario de 1200 mg, se pueden reducir significativamente varios de sus síntomas e incluso evitar que se produzcan. Si a este mineral agregamos vitamina D, mejora el resultado.

Depresión. Debido al punto anterior, las mujeres tenemos mayor riesgo de padecer algún grado de depresión. En caso de tenerla previamente, el SPM puede agravarla. El calcio interviene en la producción de la serotonina, importante neurotransmisor cerebral que regula estados de ánimo, ayudando en esta enfermedad. También libera el estrés.

La cantidad diaria de calcio que requiere una mujer para mantenerse saludable y prevenir enfermedades varia de 700 mg entre 1 y 3 años de edad, 1300 mg de los 4 a los 18, 1000 mg entre los 19 y los 50 y 1200 mg de 51 años en adelante. Estas dosis pueden aumentar dependiendo de si estás embarazada o tienes cierta patología, no excediendo 2500 mg al día. Buenas fuentes de calcio, aparte de la leche, son: sardinas, almendras, hojas de nabo, col rizada, espinaca y queso cheddar.

El organismo absorbe este mineral en cantidades no mayores a 500 mg por cada toma, incluyendo suplementos. Prefiere la ingesta mediante alimentos que con tabletas y consulta con tu médico por dosis seguras para evitar toxicidad. Luego de considerar estas precauciones, no hay nada mejor para la salud que procurar una dieta variada y con buena fuente de calcio.