Disfruta de una sesión de masajes para renovarte por dentro y por fuera

Consentirte a ti misma es una labor muy importante; al hacerlo estás reafirmando la idea que mereces lo mejor por lo mucho que te esfuerzas y trabajas día a día. Por fortuna existen innumerables formas de hacerlo: rentando esa película que tanto te gusta para disfrutarla un sábado en la noche; comprando el atuendo soñado; cocinando tu platillo favorito, o disfrutando de una bien planeada sesión de masajes.

Es bastante gratificante recibir un masaje una vez al mes por lo menos, o cada semana si tus posibilidades te lo permiten; por otra parte existen diferentes técnicas orientadas a necesidades específicas. Si decides acudir a un spa o centro especializado, verifica antes la disponibilidad del servicio, los tipos de masaje que ofrecen, así como el hecho que el lugar sea 100% serio y profesional de preferencia con personal certificado. También es necesario conocer los principales tipos de masaje que existen.

El tradicional de cuerpo entero: se recomienda ampliamente, ya que el terapeuta manipula las principales zonas donde el cansancio se acumula; entre ellas están el cuello, brazos, manos, muslos y espalda. Una hora es tiempo suficiente para descansar, relajarse y llenarse de energía a la vez; una popular variante de este tipo de masaje es el deep tissue, el cual está orientado a relajar las más profundas capas musculares.

Reflexología: generalmente se refiere a la presión aplicada a los puntos más sensibles de los pies con el objetivo de obtener un beneficio general. Es muy bueno para aliviar el estrés y basa sus principios en técnicas de acupuntura china.

Ashiatsu: este masaje es cada vez más popular gracias a la relajación que se obtiene con él; consiste en presionar la espalda, glúteos y piernas con los pies. De esta forma quien proporciona el masaje literalmente camina sobre el cuerpo de la otra persona. Por supuesto, esto tiene que realizarse con bastante cuidado.

Los orientados a belleza corporal y reducción de peso: sirven para exfoliar la piel de tu cuerpo y pueden incluir barro (arcilla) o chocolate, esencias aromáticas y tratamientos con vendas; también están los que prometen remodelar la figura, promoviendo la pérdida saludable de peso.

Masaje con piedras calientes: el terapeuta aplica presión en los músculos utilizando piedras a diferentes temperaturas, relajando los tejidos y liberando energía. Recomendado para quienes padecen de frecuentes dolores de espalda, por ejemplo.

Es muy importante mencionar el auto-masaje, el cual está disponible en todo momento; tú misma puedes reducir el estrés de tu cuerpo manipulando suavemente tu cuello, brazos, manos, pies y piernas. Estar en contacto con tu propia anatomía es muy saludable.

Finalmente y si actualmente estás en una relación, ¿por qué no proponerle a esa persona especial una sesión de masajes mutuos? No es necesario ser un experto calificado; basta con presionar suavemente las zonas mencionadas en los puntos anteriores del cuerpo de tu pareja, ayudándole a relajarse a profundidad.

¿Estás lista para consentirte como te mereces?