El buen humor y la buena salud: amigos inseparables

La alegría es un tema del que han hablado grandes pensadores y autores tales como Víctor Hugo quien sabiamente afirmó siglos atrás: “la risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano”. El gran escritor estaba en lo cierto, ya que una persona auténticamente feliz ilumina cualquier habitación y de paso contagia a los demás con su optimismo. Por eso, el buen humor es tan importante no sólo para afrontar cualquier situación adversa, sino para sentirte más dichosa día a día y mejorar tu salud.

¿Cómo es esto? Es perfectamente sabido que el estrés es el enemigo número uno de tu bienestar; estar en tensión constantemente va mermando tu estabilidad física y emocional. Observa ahora el extremo contrario: ¿qué pasará si te propones ser feliz la mayor parte del tiempo y vas cambiando tu actitud paulatinamente? No se necesita ser un experto para saber que un estado mental positivo logra resultados extraordinarios. ¿Sabes cómo alimentar tu buen humor día a día? Sigue estos sencillos consejos y estarás en el camino de cambiar tu vida:

Hazte fan del cine de humor: ¿te gustan las películas cómicas? Aquí tienes un dato interesante al respecto: Cathy Goodman cuenta en la película ‘The Secret’ que ver a diario películas de comedia y situaciones graciosas la ayudó a superar un diagnóstico de cáncer; tal vez te suene exagerado pero ¿por qué no probarlo? Desempolva tus películas cómicas favoritas, ya sean infantiles, juveniles o familiares. Guarda tu colección de terror, acción y drama por un tiempo o velas con menos frecuencia.

Rodéate de personas con buena vibra: de la misma forma, evita adentrarte en dramas ajenos; tal vez tengas amigas o compañeras de trabajo que te usan como ‘paño de lágrimas’ frecuentemente. Para evitar contagiarte de este estado de ánimo, escúchalas y aconséjalas pero evita platicar con ellas a diario. Rodéate de personas positivas y felices; es mucho mejor reunirte con tus amigos y compañeros para contar chistes durante media hora que hablar de dramas existenciales. La mejor forma de atraer este tipo de gente a tu vida es convertirte en una de ellas. Suena interesante, ¿cierto?

La alimentación cuenta mucho: tu dieta puede contribuir a tu buen humor; agrega nueces, almendras y pescado a tu alimentación ya que el Omega 3 que contienen es un excelente alimento para tu cerebro. Evita beber refrescos embotellados y sustitúyelos por jugos ricos en vitamina C. Si tu cuerpo está perfectamente nutrido, tu estado de ánimo mejora sustancialmente.

Realiza ejercicio regularmente: ya sea que camines, saltes la cuerda, hagas pesas ligeras o, aún mejor, practiques yoga o pilates, el ejercicio es otro antídoto contra la tristeza y el mal humor. Consiente a tu cuerpo y las personas que te rodean notarán el cambio; una persona que hace del ejercicio un hábito regular está menos estresada y por lo tanto es mucho más probable que esté feliz la mayor parte del tiempo gracias a las endorfinas que su cuerpo produce.

No pierdas la oportunidad de sentirte mejor todos los días; tu buen humor contagiará a tu familia y pareja y podrás resolver con mayor facilidad cualquier problema grande o pequeño. ¿Te atreves?