Lección de vida: Aprende de tus errores

Aprender de los errores es una lección de vida que puede ser muy útil si se pone en práctica para mejorar relaciones futuras sin caer en las mismas equivocaciones, algo que está al alcance de todos pero muy pocos se toman el trabajo de hacer.

Lo primero que tienes que aprender, para cambiar de actitud con respecto a tus propias equivocaciones, es que la palabra “error” no tiene por qué tener una connotación negativa. El mejor ejemplo de ello son los profesionales exitosos: generalmente ellos han llegado a la posición que tienen cometiendo errores por el camino, pero en lugar de sentirse frustrados, han asumido que todas las acciones sirven para algo, aunque sea para identificar lo que no se debe volver a hacer.

Actúa con lógica

Muchos errores se cometen cuando nos colocamos en situaciones donde la lógica indica que no debemos estar, pero aún así seguimos adelante con la esperanza de obtener resultados positivos.

Por ejemplo, si tu novio te dice que aún no está preparado para compartir su vida contigo, bajo el mismo techo, lo más lógico sería que no insistas para que vivan juntos, creyendo que de esa forma se fortalecerá la relación. Lo más probable es que tengas que pagar muy caro el pasar más tiempo con él, pues no se puede obligar a nadie a hacer algo para lo que no se siente preparado. En poco tiempo terminará la relación, desgastada por estar demasiado tiempo juntos antes de que llegara el momento adecuado para esto.

Si esto te sucede, aprende la lección. En lugar de volver a involucrarte en otra relación para tratar de cumplir tu sueño de vivir en pareja, trata de vivir sola por un tiempo, disfruta tu independencia y adquiere la madurez necesaria para tener éxito cuando encuentres a la persona indicada.

No te dejes llevar por impulsos

Casi todos los pasos que se dan, guiados por la desesperación, conducen al fracaso, de modo que vale la pena que te tomes un tiempo para informarte sobre lo que quieres emprender antes de dar un paso en falso.

Supongamos que has tenido un buen trabajo por casi una década, pero consideras que te has estancado, y que no tienes más oportunidades de crecer si sigues en la misma compañía. Es comprensible que quieras cambiar de posición, pero aceptar la primera oportunidad laboral que se te presente podría llevarte a hacer un trabajo menos interesante que el anterior. Tómate tu tiempo para evaluar las opciones que se te presentan antes de aceptar la que más te convenga, pero si caes en el error de cambiar de trabajo irreflexivamente, tienes la oportunidad de aprender la lección, dejando de actuar por impulso al tomar decisiones importantes.

Dejar de hacer es peor que equivocarse haciendo algo

Desentenderse del mundo para ignorar los problemas es lo peor que puedes hacer cuando estás en apuros.

Imagínate lo que sucedería si, después de separarte de tu esposo, que se encargaba de llevar las finanzas en el hogar, dejaras de pagar tus impuestos. Al cabo de un par de años tendrías que pagar, además de lo que debas al Servicio de Rentas Internas, penalidades e intereses.

Pero aún si esto te sucediera, tendrías la oportunidad de sacar ventaja aprendiendo a manejar tu presupuesto y a solucionar tus propios problemas sin ayuda.

Lo importante es que no te sientas derrotada por los errores, pues cada experiencia equivocada puede convertirse en una lección de vida, aportándote sabiduría.