¿Son los gatos buenos para la salud?

Durante mucho tiempo se ha hablado de las múltiples desventajas de tener un gato para la salud humana, de hecho muy pocas veces nos planteamos si realmente pueden ser los gatos buenos para la salud. Sin embargo, no siempre es totalmente cierto que puedan afectarnos y los rumores sólo han evitado que puedas tener la mascota que siempre has querido.

El problema principal han sido las alergias. La proteína Fel D1, que se encuentra en la saliva del gato, causa reacciones alérgicas en algunas personas. Sin embargo, con un buen cuidado es posible convivir con ellos normalmente. No es tampoco mala idea bañarlo, aunque cueste un poco de trabajo. Los ayuda a limpiar la caspa y a lucir lustrosos.

Aún mejor, el gato siberiano no produce esta proteína y puede ser la mascota perfecta para tu familia. Los gatos pueden ser muy cariñosos y son muy buena compañía, además de que pueden llegar a vivir más de 20 años y pueden adaptarse a cualquier cambio en tu vida, convirtiéndose en una parte importante de la familia.

Se ha escuchado también el riesgo que es para una mujer embarazada el estar cerca a los gatos por la posibilidad de contraer toxoplasmosis, pero de nuevo, no necesariamente debe pasar en todos los casos y, además, es muy fácil evitarlo. Es necesario mantener a nuestro gato lejos de otros animales como roedores y pájaros así como de la tierra. En el caso de que de todos modos nuestro gato porte toxoplasmosis, la única manera de contraerlo es a través de las heces, pero para ellos debemos estar seguros de limpiar las heces todos los días y lavarnos las manos después de hacerlo o tener a alguien que lo haga por nosotras.

Expertos cuentan, además, que los gatos se dan cuenta de tu embarazo y querrán compartirlo contigo durmiendo en tu barriga y dándole mimos. No hay por qué deshacerse de ellos cuando pueden ser la mejor compañía durante la espera. Así mismo, si no se le resta atención con el nacimiento del bebé y se le permite acercarse (sin montársele encima) tratarán al pequeño con dulzura y serán los primeros que querrán compartir siestas cerca de ellos.

Se ha demostrado que la presencia de los gatos nos ayuda a equilibrar nuestras energías. La revista Más Allá de la Ciencia explica que el ronroneo de los gatos produce ciertas vibraciones que los ayuda a mantener su corazón y sus pulmones saludables, “…y a los humanos la vibración del ronroneo próximo a nosotros beneficia a nuestro sistema nervioso y facilita la tonificación de nuestros músculos”, concluye.

No sólo pueden resultar los gatos buenos para la salud física, sino también emocional. Hay guías que nos explican su carácter dependiendo de la raza, así que si queremos uno con mucha energía, muy cariñoso o independiente podremos elegir según nuestra personalidad y expectativas. Muchos gatos permanecen sin hogar cuando es fácil cuidarlos, si tenemos en cuenta algunas consideraciones básicas para mantenerlos sanos, y son buenos para todos, muy a pesar de los mitos que se cuentan.