Lo que debes saber sobre las enfermedades venéreas

Prevenir las ETS es fundamental para no lamentar sus serias consecuencias.

Lo que debes saber sobre las enfermedades venéreas
La mejor manera de prevenir una ETS es usar preservativo.
Foto: Shutterstock

Las enfermedades de transmisión sexual, conocidas como ETS o venéreas, son aquellas que se pueden transmitir de una persona a otra a través del contacto sexual.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en Estados Unidos reportan más de 15 millones de contagios cada año y el número crece día a día. Existen cerca de 25 enfermedades que se transmiten a través del contacto sexual, muchas de ellas por falta de prevención.

Aparte del VIH, las enfermedades de transmisión sexual más comunes en Estados Unidos son la infección por clamidia, gonorrea, sífilis, herpes genital, infección por virus del papiloma humano, hepatitis B, tricomoniasis y vaginosis bacteriana.

Los adultos jóvenes y los adolescentes sexualmente activos son quienes corren mayor riesgo de contraer una ETS. Aproximadamente 19 millones de nuevas infecciones ocurren cada año, casi la mitad de ellas entre personas de 15 a 24 años.

Algunas ETS implican consecuencias graves si no se tratan a tiempo, por lo que es muy importante prevenirlas. Pueden provocar enfermedad inflamatoria pélvica, una potencial causa de infertilidad, mientras otras incluso corren el riesgo de ser fatales.

Pero no hay que perder de vista que todo esto se puede prevenir mediante la práctica de sexo seguro. Recuerda que si estás embarazada y tienes una ETS, esta enfermedad puede afectar gravemente la salud de tu bebé.

Según Netdoctor, mientras menos parejas sexuales tengas, menor es el riesgo de que te infectes. En su mayoría, las enfermedades venéreas se pueden evitar mediante la práctica de sexo seguro (por ejemplo, con el uso de preservativos de látex).

Reduce al máximo los encuentros sexuales casuales, especialmente si te encuentras bajo la influencia del alcohol o de drogas alucinógenas. La mayoría de enfermedades de transmisión sexual pueden ser curadas si se diagnostican y se tratan en sus primeras etapas, y para hacerlo generalmente se usan antibióticos.

A veces los síntomas de una ETS se pueden confundir con la mononucleosis infecciosa que se caracteriza por fiebre, dolor de garganta, ganglios linfáticos inflamados y debilidad extrema. Aunque la mononucleosis normalmente remite sin tratamiento, consulta a tu médico para que verifique el diagnóstico y te aconseje como prevenir complicaciones.

En algunos casos, las ETS se complican al producir inflamación de los órganos reproductores internos. En esos casos podrían confundirse con embarazos ubicados fuera del útero, masas tumorales inguinales o colitis. Para quitarte las dudas, si sospechas que tienes una ETS, no dudes de consultar a tu médico.