Incendio Colby contenido en 30%

El incendio forestal, que consumió más de 1,700 acres y cinco viviendas en el noreste de Los Ángeles, no se ha extendido gracias a la intensa labor de las cuadrillas de bomberos de varios condados, que están ayudando para extinguir las llamas

En esta foto del jueves, 16 de enero, se ve un avión de extinción de incendios lanzando agua en las colinas de Glendora, abrumadas por las llamas.
En esta foto del jueves, 16 de enero, se ve un avión de extinción de incendios lanzando agua en las colinas de Glendora, abrumadas por las llamas.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinion

Más de mil bomberos luchaban esta mañana para tratar de sofocar el incendio Colby, que no se extendió por la noche y permitió reforzar las líneas de contención en las montañas de Glendora y Azusa.

El fuego, que ha calcinado 1,709 acres y cinco viviendas desde la madrugada del jueves, había sido contenido al 30% hasta la mañana de hoy, la misma proporción que la tarde de ayer.

Las autoridades confían en que el clima les permita ganar terreno este viernes, cuando sólo una comunidad de Azusa, en las faldas del Bosque Nacional Ángeles, seguía evacuada.

Las clases en los distritos escolares de Glendora y Azusa se reanudaron hoy, mientras los vecinos en las viviendas al norte de la avenida Sierra Madre realizaban sus actividades cotidianas con un cerro humeante a sus espaldas, luego de vivir un jueves de susto e incertidumbre.

“Las montañas quedaron más pelonas que mi cabeza, pero nosotros estamos bien”, bromeó un vecino que paseaba a su perro en un parque en la parte alta de Azusa, cerca de la zona que sigue acordonada.

Con un viento debilitado y las intensas las labores por tierra y aire, los bomberos confían en seguir ganando la batalla. Los vientos de Santa Ana y la maleza seca provocaron que se extendiera el fuego, supuestamente provocado por una fogata en un campamento ilegal montado por tres jóvenes.

Su fianza subió a medio millón de dólares y aún se baraja la posibilidad de que les presenten cargos federales, porque el área calcinada está bajo la custodia del gobierno federal.

“Hemos tenido mucho éxito con el clima, dándonos la oportunidad de luchar de forma agresiva y ganar posición”, dijo esta mañana Keith Mora, inspector del Departamento de Bomberos del condado de Los Ángeles (LACFD), en una conferencia de prensa.

Aunque el jueves las autoridades celebraron que el peligro cesó para los vecinos del norte de Glendora y Azusa, hoy se advirtió que el riesgo de que las flamas cobren fuerza es “muy alto”.

La alerta también se mantiene respecto a la calidad del aire, que hoy hacía toser y estornudar a los habitantes del Valle de San Gabriel. La sugerencia es mantener puertas y ventanas cerradas y evitar las actividades al aire libre. La lluvia de ceniza, no obstante, cesó este viernes.