Se cumplen 20 años desde el terremoto de Northridge

A 20 años del terremoto que sacudió el Valle de San Fernando, estudios revelan que la amenaza de otro siniestro sigue latente

Así quedó una rampa de paso entre autopistas después del Terremoto de Northridge, 17 de enero de 1994. (Archivo)
Así quedó una rampa de paso entre autopistas después del Terremoto de Northridge, 17 de enero de 1994. (Archivo)
Foto: Archivo / Archivo / AP

La madrugada del 17 de enero de 1994 será difícil de olvidar para la comunidad angelina. Alrededor de las 4:30 de la mañana, vecinos del Valle de San Fernando despertaron en medio del caos.

Un terremoto de magnitud 6.7 sacudió la tierra a más de 200 millas a la redonda causando destrucción y dolor en el Valle de San Fernando.

Fueron apenas unos segundos suficientes para dejar un saldo de 57 muertos, miles de heridos y casi $50 mil millones de dólares en pérdidas y daños materiales.

Conocido como Terremoto de Northridge, con epicentro en Reseda, el siniestro atrajo la atención de los sismólogos para el estudio del subsuelo del Sur de California, determinando una amenaza inminente, en específcio bajo el centro de Los Ángeles.

Debido al terremoto de Northridge, cientos de edificios sufrieron daños, incluyendo el edificio Northridge Meadows en el que 120 unidades habitacionales colapsaron sepultando a 16 personas.

Actualmente el Departamento de Seguridad en Edificios de Los Ángeles estima que existen 29,000 edificios de apartamentos construidos antes de 1978 que en caso de terremoto representan una amenaza mortal por ese tipo de armazón, similar a la falla estructural de Northridge Meadows.

Los estudios han revelado una falla geológica, hasta hace unos meses desconocida, que acecha a los rascacielos de Los Ángeles, ya que de fracturarse podría generar un sismo de 7.2 o más, con resultados que podrían dejar cientos de muertos y miles de heridos.

A 20 años del Terremoto de Northridge, el fantasma de los sismos sigue más presente que nunca.