“Descubren” narcotráfico en Guatemala

No es noticia que las narco avionetas, además de despegar de Colombia, también salen de Venezuela y Ecuador, donde grupos paramilitares o guerrilleros colombianos envían la droga a Centroamérica

“Descubren” narcotráfico en Guatemala
Guatemala fue donde menos cocaína se decomisó en Centroamérica en 2013: dos toneladas.
Foto: Archivo / EFE

Las autoridades guatemaltecas descubrieron la rueda, o eso es lo que nos quieren hacer creer.

La semana pasada, en la costa del Atlántico de Guatemala, la policía decomisó una avioneta costarricense con 450 kilos de cocaína que despegó de Venezuela. También capturó a tres tripulantes guatemaltecos. El ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla, dijo a la prensa que Venezuela y Colombia notificaron del vuelo no autorizado de la aeronave, porque “a partir de que se detecta un vuelo nocturno no registrado, se levanta la alerta”. La pregunta del millón es, por cada avioneta decomisada, ¿cuántas no son descubiertas? Las apariencias indican que este sistema de notificaciones tiene un efecto parecido a arrancarle un pelo a un gato.

¿Será que Venezuela facilitó datos de docenas de vuelos (quizá muchos más) que despegaron de su territorio en al menos los últimos diez años? No es noticia que las narco avionetas, además de despegar de Colombia, también salen de Venezuela y Ecuador, donde grupos paramilitares o guerrilleros colombianos envían la droga a Centroamérica.

Alrededor de 2002 y 2003, y entre 2006 y 2007, grupos colombianos y el mexicano Cartel de Sinaloa usaban Venezuela (y Colombia) como plataforma de envío de cocaína hacia Guatemala y México. En febrero de 2012, en Colombia se detuvo a una estructura de 35 personas vinculadas al envío aéreo de droga desde Venezuela hacia Honduras (que luego era llevada por tierra a Guatemala).

En junio de 2013, una avioneta de matrícula mexicana con cinco tripulantes mexicanos y un venezolano se estrelló en San Marcos, frontera occidente de Guatemala con México. No hubo sobrevivientes. Un funcionario que visitó el lugar del percance dijo que se encontró droga y una fuerte cantidad de dólares en la aeronave. Los familiares de los fallecidos reclamaron los cadáveres y el caso se olvidó.

Ahora en 2014 surge el caso de la narco avioneta proveniente de Venezuela, y ¡oh sorpresa!

Actualmente, San Pedro Sula, Honduras; Caracas, Venezuela, y Acapulco, México, figuran como las ciudades más peligrosas del mundo, según reportes de prensa. Tampoco es novedad. Ya en 2011, los tres países estaban en el “top 5” de los más peligrosos del continente, de acuerdo con un estudio del Banco Mundial. Y, este mes, Venezuela destacó en las noticias internacionales después del asesinato en ese país de la ex Miss Venezuela Mónica Spear.

¿Hay una correlación violencia-narcotráfico? Definitivamente. Donde hay narco, hay dinero. Donde hay dinero, hay armas de fuego. Donde hay armas de fuego, hay violencia. Los narcos venden armas a otros grupos delictivos y violentos. Es otro negocio. No puede sorprender la violencia en Venezuela, Honduras y México. Tampoco en Guatemala, que hasta tiene una tasa de homicidios mayor a la de México cuando se considera el número de homicidios por cada 100 mil habitantes.

Durante el gobierno del presidente de Venezuela Hugo Chávez (fallecido en marzo de 2013), ¿alguien se acuerda que admitiera el trasiego de droga desde su país hacia Centroamérica? Nadie. Pero unas dos semanas después de su deceso, el diario español ABC publicó que “durante años” Chávez recibió “informes semanales sobre las operaciones de narcotráfico realizadas en Venezuela, llevadas a cabo bajo el control de las Fuerzas Armadas”. ¿Ofrece algo distinto su vicepresidente y sucesor Nicolás Maduro? Tampoco. Se limita a decir que Colombia produce la droga. En octubre pasado dijo que Venezuela emitió una ley para evitar el despegue desautorizado de avionetas. A juzgar por las evidencias, no ha dado resultados.

¿Debería Venezuela integrar los esfuerzos (alicaídos, pero esfuerzos al fin) contra el narcotráfico entre Sudamérica, Centroamérica y México? Definitivamente. ¿Sucederá? Probablemente no, por su sostenido antagonismo con EE.UU. Si Colombia, que sí coopera con Guatemala, no puede evitar que despeguen las narco avionetas, menos se espera de Venezuela.

Así, la lucha contra el narcotráfico permanece color de hormiga. Guatemala fue donde menos cocaína se decomisó en Centroamérica en 2013: dos toneladas (mientras que los demás países del istmo—salvo por Belice—decomisaron entre 17 y 42 toneladas, algunos, entre enero y octubre). Y, como si el problema fuera sólo la falta de equipo y no la corrupción, EE.UU. hizo una millonaria donación en equipo a Guatemala para combatir el trasiego de drogas en la frontera con México. Si imaginamos a las rutas del narcotráfico como una tubería que transporta drogas desde Sudamérica hacia EE.UU., Venezuela es el punto de partida más conspicuo y Guatemala es la sección más sólida. Y no hay visos de cambios.