Adictas a las cirugías estéticas

Cuando las expectativas de belleza son irreales y se altera el cuerpo sin escrúpulos, cuidado.
Adictas a las cirugías estéticas
La obsesión por lucir perfecta es un problema de salud mental.
Foto: Shutterstock

La sociedad actual impone ciertos estándares de belleza difíciles de alcanzar. Todos los días nos comparamos con modelos de apariencia impecable, por lo que no es de extrañar que muchas mujeres deseen visitar el quirófano para corregir aquellas características que se consideran defectos.

Sin embargo, cuando alcanzar la perfección a través de las cirugías estéticas se convierte en una obsesión, podemos estar frente a un problema más serio.

¿Para ser bellas hay que ver estrellas?

Los medios de comunicación nos exponen a ideales de belleza casi irrealizables: narices esculpidas, pieles perfectas, cuerpos delgados pero con pechos y derrieres voluptuosos, piernas sin celulitis y cabellera radiante. La publicidad engañosa nos hace creer que nuestros cuerpos están llenos de defectos y que la única forma de alcanzar el éxito es a través de un cuerpo perfecto.

Aunque es posible perder peso con dietas y ejercicios, la mayoría prefiere la cirugía. Aunque parezca la vía fácil, someterse a un procedimiento quirúrgico siempre entraña riesgos para la salud. Además, exige que pases por una recuperación dolorosa que requiere tiempo y que, por supuesto, requiere una inversión cuantiosa.

Por otro lado, hay que tener claro que la cirugía no ataca las causas del problema, que pueden ser una combinación de malos hábitos y baja autoestima. El mundo y nuestra debilidad nos enseña que debemos ser perfectas, que no debemos amar nuestro cuerpo como es.

Signos de alerta

Desear someterse a una cirugía para corregir algún detalle de la apariencia es normal, de hecho muchas mujeres experimentan un boost en su autoestima luego de cambiar alguna característica no deseada, pues cualquier cambio físico tiene un profundo impacto psicológico.

Pero si crees necesitar cada vez más cirugías, podría ser el primer síntoma del trastorno dismórfico corporal, en el que se busca la perfección sin nunca alcanzarla, pues el problema no radica en el cuerpo sino en la psique. Una persona debe preocuparse si:

  • Se compara constantemente con otras personas
  • Pasa mucho tiempo frente al espejo y encuentra defectos que nadie más ve
  • Tiene una rutina de arreglo o maquillaje exagerada
  • Se hace múltiples cirugías y nunca está satisfecha con el resultado
  • Se niega a escuchar los consejos del cirujano

Busca ayuda a tiempo

Hay muchos casos de adicción a las cirugías entre las celebridades. Los más famosos son los de Hang Mioku, Donatella Versace, Joselyn Wildenstein y muchas otras que arruinaron sus rostros para siempre. Es importante estar abierta a recibir ayuda terapéutica, como nos recomienda Vanina Mejía, psicóloga experta en Desarrollo Humano y Salud Mental. Recuerda que la clave para ser hermosa es la confianza y llevar una vida saludable.