Roger espanta la sorpresa

Federer y Nadal a semifinal: un duelo de altura
Roger espanta la sorpresa
Rafael Nadal celebra la victoria con su tradicional estilo.
Foto: EFE

MELBOURNE, Australia (AP).— Durante dos sets completos y nueve games, Roger Federer fue la imagen perfecta de temple, devolviendo las voleas de Andy Murray con la calma y precisión de sus mejores días.

Luego, con un rebote de la pelota —o dos rebotes, según la opinión— el campeón de 17 torneos de Grand Slam se transformó en la edición de 2013 de Federer, un jugador vulnerable e indeciso.

Después de romperle el saque a Murray para tener la oportunidad de sacar por el partido y meterse por 11er año consecutivo en las semifinales del Abierto de Australia, el astro suizo perdió su servicio.

Federer se recuperó y sacó ventaja de 5-2 en el desempate, pero luego Murray remontó y ganó seis de los siete últimos puntos para prolongar el duelo del miércoles pasado por los cuartos de final.

Luego de desperdiciar un puñado de break points en el siguiente saque de Murray, que duró casi 19 minutos, Federer finalmente superó al campeón de Wimbledon por 6-3, 6-4, 6-7 (6), 6-3 para avanzar a las semifinales contra su némesis Rafael Nadal.

Respecto al duelo contra el español, Federer expresó que lo lleva esperando desde hace tiempo.

“210 bombas vienen hacia mí de nuevo. Quién sabe. Para él ha sido duro volver a jugar, sin duda. Estoy feliz de tener la oportunidad de jugar contra él en un Grand Slam”.

“No recuerdo bien la última vez que jugamos”, dijo Roger que no se acordaba de las semifinales de hace dos años en Melbourne, con triunfo de Nadal.

“El récord está a su favor (22-10). Quiero hablar con Stefan (Edberg, su entrenador), porque cuando estuvimos charlando en Dubai de todo sobre este deporte, hablamos mucho sobre jugar contra Rafa también”, agregó.

En tanto, Nadal, aquejado por ampollas en la mano izquierda, perdió el primer set y levantó puntos de set en el tercero, pero finalmente derrotó 3-6, 7-6 (3), 7-6 (7), 6-2 al búlgaro Grigor Dimitrov.

“Uno pierde un poco de coordinación. Sí, es algo importante”, señaló Nadal sobre la dificultad para agarrar la raqueta. “Saqué más lento. Saqué mal, (pero) pude ganar el partido contra un oponente muy complicado, así que vale mucho más que cuando todo sale bien”, agregó.

Nadal y Federer no vuelven a la cancha hasta mañana, lo que otorga al español tiempo para que sanen sus ampollas y a Federer para recuperarse de la fatiga de su duelo con Murray.