Una niña evita rapto a mordidas

Un hombre trató de secuestrar a la menor en primaria Coldwater Canyon
Una niña evita rapto a mordidas
Ayer se vio una mayor presencia policial dentro y afuera del plantel.
Foto: La Opinión - Marvelia Alpízar

Los padres de los estudiantes que asisten a la escuela primaria Coldwater Canyon en North Hollywood están preocupados por la seguridad de sus hijos en el plantel.

“No hay seguridad en esta escuela”, dijo Coralia González, quien tiene una hija estudiando cuarto grado allí. “Voy a cambiar a mi niña de escuela porque no me siento segura aquí. Ella va al after school program pero esta semana me la estoy llevando temprano porque tengo miedo por ella”, añadió, mientras esperaba a su hija.

Alrededor de las 5:30 p.m. del miércoles, un hombre trató de secuestrar a una estudiante de 10 años dentro de la escuela. La niña asiste a un programa después de la escuela y el incidente ocurrió mientras ella caminaba hacia los baños.

De acuerdo con la Policía de Los Ángeles (LAPD), el hombre agarró a la niña por detrás y cubrió su boca, pero la menor mordió su mano y corrió en busca de ayuda. El hombre huyó y la Policía aún está investigando el caso.

El detective John Pérez, de la División del LAPD en North Hollywood, dijo que la única descripción del sospechoso es que es un hombre de tez blanca, cabello gris y de mediana edad.

“A veces las víctimas, cuanto más sean los interrogatorios, ellos recuerdan más”. Con respecto a este tipo de incidente en alguna otra escuela, Pérez destacó que “no tenemos conocimiento de algo similar en otras partes”.

El LAPD aún no sabe cómo el hombre entró a la escuela o si era alguien familiarizado con las actividades de la misma. “Lo que sabemos es que hay una parte de la escuela que siempre está abierta para que los padres puedan entrar o salir”, dijo el detective Pérez, destacando que aún tienen que verificar la historia de la víctima.

A Heidy Soto, quien tiene un hijo en la escuela, le preocupa que la puerta trasera del plantel siempre esté abierta durante el programa después de clases.

“Eso le da a la persona la opción a entrar”, dijo, con referencia a esa puerta. “Aquí deberían tener a alguien cuidando, especialmente las puertas principales para que las personas con malas intenciones sepan que aquí no tienen que entrar”, dijo Soto, mientras esperaba a su hijo en la entrada de la escuela.

Aunque el personal de la Escuela Primaria Coldwater Canyon no quiso hablar con La Opinión, Mónica Carazo, vocera del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD), señaló que la escuela envió una carta a los padres informando del hecho, además de darles consejos de seguridad para que compartieran con sus hijos. “La carta aconseja a todos que acompañen a sus hijos, que no acepten que los lleve una persona extraña, no usar los audífonos cuando esté solo porque no se puede escuchar el sonido de los alrededores”, dijo Carazo.

La carta también informaba que escuelas del vecindario han sido alertadas sobre el incidente y las autoridades de la Policía Escolar de Los Ángeles (LASPD) redoblarían la vigilancia en la escuela.

Ayer fue visible el aumento de vigilancia en el plantel durante la hora de salida de la escuela.