Breves

Breves
Egipcios gritaban consignas contra los Hermanos Musulmanes tras la explosión de un coche bomba frente a la Dirección General de Seguridad en El Cairo (Egipto).
Foto: EFE

El tercer aniversario de la revuelta popular en Egipto estuvo enmarcado ayer sábado por las radicales divisiones del país. Mientras multitudes bailaron en grandes manifestaciones auspiciadas por el Gobierno, las fuerzas de seguridad reprimieron a movilizaciones rivales, tanto de islamistas como de activistas laicos.

Los enfrentamientos en todo el país causaron la muerte de al menos 29 manifestantes, dijeron funcionarios de salud. Las contrastantes escenas son reflejo de los tres años de agitación que ha vivido Egipto desde que comenzó la revolución el 25 de enero de 2011 y en la que fue depuesto el presidente Hosni Mubarak, quien fue sustituido por una junta militar interina.

El papa Francisco encomió ayer sábado a las mujeres por su sensibilidad hacia los débiles y por sus “dones” como la intuición, e insistió en que asuman mayores responsabilidades en la Iglesia católica al igual que en las esferas profesional y pública.

El Pontífice se deshizo en elogios sobre el talento femenino y su potencial en un discurso en la Santa Sede ante un grupo de mujeres italianas, pero no dio indicio alguno de que el rechazo del Vaticano a la ordenación sacerdotal de las mujeres pueda verse mitigado durante su papado.

El Gobierno filipino y el principal grupo rebelde musulmán concluyeron ayer sábado las conversaciones sobre un acuerdo de paz para poner fin a cuatro décadas de lucha que ha dejado decenas de miles de muertos y ha contribuido a encender el extremismo islámico en el sudeste del Asia.

El acuerdo entre los negociadores filipinos y el Frente Moro de Liberación Islámica prevé la autonomía musulmana para partes del sur de Filipinas a cambio de la desmovilización de la fuerza insurgente. La presencia militar en la región autónoma propuesta sería restringida.