Mandatario irá contra el narco

El líder hondureño invita a Obama a trabajar juntos
Mandatario irá contra el narco
El nuevo presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández (izq.), y su esposa, Ana García, ayer durante su juramentación ante la presencia de varios líderes latinoamericanos.
Foto: EFE

HONDURAS (EFE).— El nuevo presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, invitó a su homólogo de Estados Unidos, Barack Obama, a trabajar más en el combate del narcotráfico, pues señaló que es un problema que también le compete al país norteamericano.

“Invitamos al Gobierno del presidente Barack Obama y al Congreso de los Estados Unidos que reconozcan este principio de responsabilidad común compartida pero diferenciada, y que trabajemos de veras, en conjunto, para ayudarnos a resolver este problema que también es de ellos”, subrayó Hernández.

El gobernante hizo la invitación a Obama en su discurso de toma de posesión en el Estadio Nacional de Tegucigalpa, ante seis presidentes, el príncipe de Asturias y otros representantes de gobiernos de unos 80 países y de organismos internacionales.

Hernández subrayó que “si no existiera el problema de la droga en Honduras”, su país no estaría “entre los países más violentos del mundo”, con un promedio de 20 muertes diarias, y advirtió que aplicará “cero tolerancia” al narcotráfico.

“Personalmente tengo claro, muy claro, que cualquier política que establezca Honduras para combatir la inseguridad debe tener como eje fundamental el combate a la droga, el narcotráfico, el crimen organizado, el lavado de activos y en consecuencia cero tolerancia, así como lo escuchan, cero tolerancia y punto”, recalcó.

El presidente recordó que “la mayor parte de la droga se produce en el sur y se consume en el norte” del continente americano, y que “sin un sur productor y un norte fuertemente consumidor, el volumen de droga que pasa por Honduras sería apenas una pequeña parte de lo que está pasando hoy.”

“Sin embargo, al mismo tiempo nos parece un asunto de doble moral, que mientras nosotros ponemos los muertos, la sangre de nuestro pueblo y peleamos con escasos recursos, el tema de la droga para Norteamérica sea sólo un tema de salud para su pueblo, mientras que para los hondureños y el resto de los hermanos centroamericanos, es un asunto de vida o muerte. Eso no es justo”, acotó.

Hernández considera que “ha llegado la hora que todos los países productores y de tránsito” acepten que “la solución de este problema pasa por obtener resultados efectivos, derivados del principio de responsabilidad común compartida, pero diferenciada”.