10 cosas que nunca debes hacer en un avión

Para no convertirte en la pasajera incómoda que todos miran, evita estos errores. Tu viaje y el de los otros pasajeros será más placentero.
10 cosas que nunca debes hacer en un avión
Es muy molesto viajar en un avión con un pasajero que no piensa en los demás.

¿Has viajado con un pasajero incómodo que provoca tensión durante el vuelo? Para que no te ocurra, considera estos errores que nunca debes cometer al viajar en avión.

Tips para viajar en verano

1. Échate una pestañita

No te duermas sobre el hombro de otro pasajero.

Nada mejor que sentir el calor humano mientras duermes. Recárgate con confianza en ese delicioso hombro que tienes a un lado. Si te escurre la baba, no te preocupes: babear y roncar muy fuerte es de humanos.

El pasajero que está a tu lado trata de relajarse, dormir o leer un libro. No te inhibas, nada te impide comenzar una profunda conversación. Platícale tu vida entera, interrumpe su descanso. Tú eres un gran comunicador y, seguramente, escucharte todo el vuelo será un deleite durante su viaje .

3. Pásale con confianza

Trata de no levantarte frecuentemente.

No es tu culpa que tengas un metabolismo tan privilegiado o que te encante estirar las piernas cada 15 minutos durante el vuelo. Si es la séptima vez que vas al baño en una hora y tus compañeros de fila están cansados de levantarse para que puedas salir del asiento pegado a la ventana es su problema, no el tuyo.

Si necesitas pedirle algo a la sobrecargo, la mejor manera de llamarla es aplaudir, chiflar o chasquear los dedos. Si no, ¿cómo va a saber que te urge que se aproxime? No olvides llamarla “aeromoza”, es de buena educación.

Evita asearte en el asiento del avión.

Este es un buen momento para orear tus calcetines sucios, cortarte las uñas de las manos y de los pies o para quitarte los pelitos de las piernas con unas pinzas. Quien te juzgue no sabe aprovechar las horas de vuelo para el cuidado personal .

6. Ponte cómoda

Estira las piernitas y aduéñate de los dos apoyabrazos. Tienes el derecho. Pagaste caro por ese boleto de avión, ¿o no? Lo que menos importa es que tu compañero de asiento también necesite recargarse.

7. Sé una mamá cool

No dejes que tus hijos molesten a otros pasajeros.

Tu bebé es un angelito, siempre tan bien portado… Excepto en este viaje en el que corre sin descanso por el pasillo, avienta comida, patea el asiento de enfrente, raya con sus crayolas la mesita y le jala el pelo a los pasajeros. ¡Viva la educación Montessori y la libertad de expresión.

Es hora de abrir esa ensalada de atún con mayonesa y rematar con esa sopa instantánea de camarón. Sorbe, mastica ruidosamente, disfrútala, pues. No hagas caso de las caras de asco de tus compañeros de viaje, es envidia.

No bebas de más.

¿Por qué no? Las copas son gratis y no hay nada mejor para hacer en pleno vuelo. Enfiesta como si fueras springbreaker, canta con ganas lo que suena en tus audífonos, coquetea con el chico del asiento de atrás y brinda con los demás pasajeros: ¡salud!

Hay tan poco espacio entre un asiento y otro, que el pasajero de adelante no tiene porqué incomodarse cuando encajas tus rodillas en su asiento, y por lo tanto en su espalda baja. Es más, sentir tus piernas y los jaloneos que le estás acomodando a su asiento es relajante para él.