Beneficios del yoga para niños

Los pequeños también se estresan, y nada mejor para sacar su tensión que a través del yoga.

Los más pequeños también pueden sufrir tensiones, estrés y ansiedad. El colegio, los deportes, las clases de instrumento, de idioma y otras tantas más pueden hacerlos sentir sobrecargados por un exceso de incentivos y de responsabilidades. Conoce de qué se trata el yoga , esta disciplina milenaria que puede traerle grandes beneficios a tu niño.

Si notas a tu hijo sobreexcitado, cansado, con dificultades para concentrarse o prestar atención, esta disciplina puede resultarle altamente beneficiosa. El trabajo sobre la concentración, la respiración, las posturas que tienden a la relajación y al control del propio cuerpo, son algunas de las claves de esta armoniosa práctica.

¿Cómo son las clases de yoga para niños?

¿Cómo son las clases?

El método de yoga para los chicos combina el arte de la meditación y las posturas en clases divertidas que utilizan el juego como una invitación a participar y a entretenerse a la vez.

Por lo general, los institutos en donde se dicta piden la participación de los adultos , primero como una forma de promover la unión familiar y después para que la práctica regular se incorpore a su vida cotidiana como algo natural y no como una obligación más.

Medita junto a tu hijo

Medita con tu niño. Shutterstock

Tú y tu hijo pueden compartir un momento de meditación . Siéntense sobre una manta. Con la vista enfrente y la espalda erguida, crucen las piernas, apoyen las manos sobre ellas y cierren los ojos. Respiren tranquilos, inhalando y exhalando despacio. Intenta que tu niño realice esta meditación en silencio. Cuando decidas que ya es tiempo de terminar, respiren profundamente y abran los ojos.

Posturas básicas de yoga

Posturas básicas. Shutterstock

La maestra en meditación Susan Kramer menciona una lista de 15 posturas básicas del yoga que puedes realizar junto a tu niño . Algunas de ellas son:

1. La estrella de mar . Recuéstense sobre la espalda y levanten un brazo. Luego, bájenlo y levanten una pierna. Ahora intenten el ejercicio levantando un brazo y una pierna a la vez, pero que sean opuestos.

2. La flor de loto . Sentados en el piso y con las rodillas más bajas que la cadera, junten las plantas de los pies y abran el coxis intentando rotar las rodillas hacia el suelo.

3. La hoja plegada . Siéntense de rodillas apoyando los glúteos sobre los talones e inhalen. Luego, déjense caer despacio hacia delante de modo que el pecho quede apoyado sobre las piernas, a la vez que exhalan lentamente.