¿Cómo saber si padeces anorexia o bulimia?

Expertos describen las características principales de la anorexia y la bulimia, trastornos alimentarios comunes entre las mujeres.

En años recientes hemos escuchado que los problemas con la conducta alimentaria se han vuelto una epidemia y que han ido creciendo de manera alarmante, pero es falso. Hay la misma prevalencia que hace 10 años, sólo que existen más conductas en los adolescentes que los pueden poner en riesgo de padecer alguno de estos trastornos, entre ellas, la realización de ” dietas ” con la finalidad de perder peso.

Los Trastornos de Conducta Alimentaria tienen causas múltiples y se deben conjuntar varias de ellas para que se desarrolle la enfermedad. Vivimos en una sociedad donde la apariencia física tiene una gran relevancia, y existe una gran presión por tener un cuerpo delgado . Basta ver las figuras de las modelos en la televisión o en las revistas y qué decir de las tallas mucho más pequeñas de ropa que existen en la actualidad, sobre todo en las marcas de ropa favoritas de las adolescentes.

Sin embargo, esto no es sólo la causa, hay otros factores: la propia personalidad, la cual facilita la inserción de un trastorno de conducta alimentaria, en el caso de personas perfeccionistas, muy rígidas y con gran necesidad de control, que tienden a desarrollar trastornos restrictivos.

También quienes tienen rasgos de impulsividad, sensación de pérdida de control y poca tolerancia a la frustración tienden a albergar trastornos de tipo atracón y purga.

Aunque no se conoce un patrón de transmisión hereditario específico, se ha observado cierta predisposición familiar para desarrollar un trastorno de conducta alimentaria. Si se juntan estos factores, cualquier situación puede ser el disparador de la enfermedad, como las pérdidas, situaciones de un gran estrés, enfermedades médicas y períodos muy largos de dolor emocional.

La detección

Hay dos trastornos principales: la anorexia nervosa y la bulimia nervosa, además de cinco más inespecíficos. Estos últimos son formas menos graves de la anorexia y bulimia nervosas.

Para tener el diagnóstico de la anorexia, se suman los siguientes criterios:

La anorexia provoca la distorsión de la autoimagen.

1. Miedo intenso a subir de peso o convertirse en obeso.

2. Rechazo a mantener el peso corporal igual al valor mínimo normal de acuerdo a edad, peso y talla. Aproximadamente un Índice de Masa Corporal de 17.5 o menos.

3. Alteración en la percepción del peso o la silueta corporal, verse gordo a pesar de estar desnutrido.

4. La ausencia de menstruación por más de tres ciclos seguidos.

Existen dos tipos de anorexia nervosa: una es la que únicamente restringe, y hace que la persona realice ayunos prolongados y consuma mínimas cantidades de alimento. El otro es el compulsivo purgativo, donde además, utiliza métodos de purga para “perder peso”, tales como vómitos, laxantes y diuréticos.

Este tipo frecuentemente se malinterpreta como la existencia de anorexia nervosa y bulimia nervosa juntas. Sin embargo, nunca coexisten, una es el diagnóstico diferencial de la otra.

El otro Trastorno de Conducta Alimentaria principal, es la bulimia nervosa cuyos criterios para el diagnóstico son:

La bulimia incluye uso de diuréticos.

1. Presencia de atracones recurrentes. Se entiende por ‘atracón’, una ingestión de alimento mayor a la de dos personas del mismo género y edad, en un período menor a dos horas, y con sensación de pérdida de control.

2. Los atracones y las conductas compensatorias son al menos dos veces a la semana por un tiempo mínimo de tres meses seguidos.

3. Conductas compensatorias inapropiadas con la finalidad de perder peso, como vómitos, uso de diuréticos, uso de laxantes o ejercicio físico.

4. La autoevaluación está influida por el peso y silueta corporal (no ocurre en el transcurso de la anorexia nervosa).

En ambos casos, el tratamiento es interdisciplinario, encabezado por el médico psiquiatra y en su gran mayoría no requiere internamiento, son padecimientos que se pueden tratar por consulta externa.

Sólo en casos extremos, se recomienda hospitalización médica para controlar las alteraciones físicas que producen estas enfermedades. Una vez que el paciente se estabiliza desde el punto de vista médico, puede continuar su tratamiento de forma externa.

Si tienes los síntomas que aquí se describen, o alguien de tu familia los padece, no dudes en acudir a tu médico en busca de ayuda. Él determinará el tratamiento o especialista que debes consultar.

* La doctora M. Magdalena Ocampo Regla es asistente de la Dirección General del Instituto Nacional de Psiquiatría (INP) y el doctor Alejandro de J. Caballero Romo es Coordinador de la Clínica de Conducta Alimentaria del INP.

Colaboración de Fundación Teletón México

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