Decoración minimalista: cuando menos es más

Si tienes una casa grande y quieres mantener el espacio simple, sin recargarlo de objetos innecesarios, la decoración minimalista es lo tuyo. Entérate de qué se trata esta opción que dará armonía y paz a tu hogar.

Pasamos horas fuera de casa y cuando llegamos a ella solo queremos encontrar paz. Nuestra casa es nuestro refugio, nuestro cable a tierra, y por eso es necesario decorarla de manera que nos represente y nos permita recargar la energía necesaria para cada día.

Según como sea tu personalidad, podrás recurrir a distintos estilos decorativos que pueden ir desde el country al moderno; pero si eres el tipo de mujer que odia acumular objetos innecesarios y ama la pulcritud y el orden, seguramente el minimalismo sea la tendencia que te defina.

La decoración minimalista es para quienes aman la pulcritud y el orden.

“Menos es más”, ese es el lema de este estilo que construye espacios apacibles con el mínimo de objetos, objetos que por la pureza de sus formas y colores se balancean en una armonía tal que se integran como una sola unidad.

No se trata de una nueva corriente: el minimalismo nace en los años ’60 y adquiere fuerza en los ’70 como corriente artística opuesta al estridente pop art. Uno de sus principales impulsores fue nada más y nada menos que el talentosísimo Ludwig Mies Van Der Rohe, uno de los arquitectos más destacados del siglo pasado y que a finales de los años ’30 dirigió la Escuela de Arte y Diseño Bauhaus, escuela que en una Alemania de posguerra buscó diseñar objetos baratos totalmente funcionales, sin ornamentos innecesarios.

En la decoración minimalista se persigue la pureza: reina la monocromía en las paredes, los techos y los suelos y el aporte de color -siempre sobrio- lo otorga el mobiliario que, por supuesto, debe ser funcional.

Podríamos decir que en una casa minimalista “lo que sirve se queda y lo que no, va a la basura”. Se buscan las paredes libres de retratos y cuadros, las mesas despejadas, las camas sin almohadones decorativos y con cobertores lisos, sin estampados y claro, nada de voluminosas cortinas.

El minimalismo es una buena opción si tienes una casa con amplios espacios y además, como la idea es decorar sólo con lo necesario, es ideal para estos tiempos en que quizás estamos económicamente más limitadas y también tiene el plus de que es fácil de limpiar (no tenemos sobre los muebles decenas de portarretratos, los souvenirs de todos los eventos de nuestros sobrinos y demás).

Va perfecta en edificios modernos y también en algunas construcciones antiguas, siempre que no sean rústicas. Solo recuerda los preceptos básicos de esta tendencia: líneas rectas, simpleza, colores puros, funcionalismo y nada de ornamentos.