¿Dormir con el bebé mejora el vínculo?

Expertos opinan sobre los pros y los contras de que el bebé duerma en la habitación de sus padres o en su propia habitación.

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¿Dormir con el bebé mejora el vínculo?
Algunos expertos coinciden en que la decisión está relacionada con la cultura de cada familia.

Deben los papás dormir con su bebé? El tema es controversial.

En países de África y Asia el colecho es común desde hace siglos, pero en la mayor parte de Occidente esta práctica se abandonó desde el siglo 19.

Aunque un movimiento a nivel mundial lucha por reintroducirla, asociaciones pediátricas continúan fuertemente divididas frente al tema.

Así que mientras la Academia Americana de Pediatría lo censura, el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría lo autoriza bajo ciertas restricciones.

“Depende mucho de la cultura de cada país. En Europa y Japón, por ejemplo, están más a favor, porque lo ven desde el punto de vista de la crianza.

“Pero en Estados Unidos, estudios lo vinculan con un aumento del riesgo de que el bebé sufra el síndrome de muerte súbita del lactante”, explica la pediatra Michel de Jesús Serrano.

Según la especialista, las investigaciones han encontrado una relación de hasta el 30 por ciento con el síndrome, pero afirma que éstas no han tomado en cuenta muchas variables.

“Gracias a la tecnología nos hemos dado cuenta de que muchos de estos niños pudieron haber tenido malformaciones cardiacas o enfermedades cerebrales.

“Es muy aventurado decir que el colecho se relaciona de manera tan alta con el síndrome, hacen falta mejores estudios para saber su relación con este mal”.

Opiniones divididas

Si duermes con el bebé, no debe ser después de cumpla 1 año.

De acuerdo con Michel de Jesús Serrano, existe un abismo que separa a los mismos pediatras, ya que los veteranos son reacios a que los papás duerman con el bebé , a diferencia de los más jóvenes.

“Es difícil llegar a una postura completamente a favor o en contra, pero los que tenemos poco de haber egresado estamos más a favor, bajo ciertas condiciones.

“Algunas son que el bebé no sea prematuro, que los papás estén sanos y que el menor duerma en una cuna pegada a la cama”, detalla la experta.

La vinculación mamá-bebé permite que el pequeño no se sienta solo, lo cual lo hará más independiente en el futuro, dice la pediatra Karina Mendoza.

“Los primeros 2 años de vida el bebé está ligado a ella, no puedes forzarlo a dormir separado de su lado, entonces ¿por qué negarle esa necesidad tan natural?”, comenta.

La pediatra afirma que investigaciones demuestran que el colecho permite que la lactancia se prolongue, favoreciendo la salud del pequeño.

“Lo más importante es que ambos estén de acuerdo, porque si el papá no quiere y la mamá sí, no se puede, se tiene que encontrar un equilibrio”, menciona.

El psicólogo Gustavo Ibargüengoytia concuerda con esa idea y recomienda a los papás valorar todas las posibilidades.

“Ellos deberán tomar en cuenta que su sueño va a ser constantemente interrumpido por la necesidad de alimentación, limpieza o cólicos de su hijo.

“Pero tenerlo en la misma habitación quizás permita que todos duerman mejor, a diferencia de tenerlo en otro lugar”, expresa.

Para la pediatra Karina Mendoza, la opción más segura de practicar el colecho es utilizar una pequeña cuna anclada al colchón de los padres.

“No deben colocarlo en medio de ambos, porque la sábana o colcha puede impedir que respire de manera adecuada y causarle asfixia.

Es recomendable que el bebé tenga su propia colcha o sábana, y vestirlo con ropa que lo mantenga templado y confortable.

“Esto sigue siendo colecho, pero es un espacio propio que va a tener el bebé, y la mamá podrá estar a su lado”, explica por su parte Serrano.

Decisión personal

Al crecer lo más sano es que duerma en su habitación.

Mendoza comenta que practicar el colecho es una decisión tomada exclusivamente por los padres, que debe ser respetada, aunque en lo personal se esté en desacuerdo con ella.

“Mi ideal no es que crezcan las familias que lo practican, más bien el número de pediatras que ofrezcan opciones seguras a los padres que se decidan por él”, dice.

Si el colecho se prolonga más allá de los 6 meses y llega hasta el año, o incluso por más tiempo, puede afectar el desarrollo emocional del pequeño.

“Se crea una dependencia, le cuesta estar separado de sus padres no sólo durante la noche, también durante el día”, advierte el psicólogo Ibargüengoytia.

Por su parte, Mendoza afirma que a esta edad se puede intentar razonar con el niño para hacerle ver que ya es “grande” y que puede dormir solo.

“Cuando se sienta más seguro y posea más capacidad de raciocinio, irá dejando poco a poco la costumbre de dormir con ellos”, afirma la pediatra.

Serrano concuerda y afirma que el colecho tardío (después de un año) puede ser nocivo.

“Lo mejor es que duerma en su propia cama, en su propio cuarto, y colocar una cámara para vigilarlo y atender sus necesidades”, explica.

Si los padres fuman o consumen alcohol u otras sustancias o medicamentos que alteran el estado de conciencia o padecen obesidad extrema, no es recomendable que duerman con el bebé.

También se debe tener cuidado al arroparlo en extremo, si duerme boca abajo o de lado, si el colchón es demasiado blando o si otros hermanos duermen en la misma cama.

Ibargüengoytia hace referencia a las noticias ocasionales en las que un bebé fallece por sofocación porque durmió junto a sus papás.

“Si duerme en medio de ellos el riesgo es que puede quedar aplastado o sofocado por algún cojín, o debajo de sábanas o colchas, o si duerme en la orilla puede caerse”, advierte.

Pero después de evaluar los aspectos positivos, como negativos, al final del día los padres serán los únicos que tomen la decisión, dice Serrano.

“Deben de tener toda la información a la mano. Si existe un factor de riesgo, lo mejor es consultar con el pediatra para evitar algún accidente o problema que pudiera presentar”.

“Pero si se lleva a cabo con cuidado puede ser benéfico para el desarrollo del bebé, mientras no dure más de seis meses y como máximo un año”, recomienda.