El nuevo sheriff de LA tiene mala reputación entre inmigrantes

Sin embargo, mayoría de los activistas espera acciones positivas durante el mando interino de John L. Scott

John L.Scott, nuevo líder del LASD.
John L.Scott, nuevo líder del LASD.
Foto: La Opinión - / Emilio Flores

Activistas mostraron cautela ayer ante el nombramiento de John L. Scott como sheriff interino de Los Ángeles.

Scott, quien se desempeñaba como jefe asistente del Sheriff del Condado de Orange, tomará las riendas del Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles (LASD) mañana, cuando su actual líder, Lee Baca, deje su cargo luego de anunciar su retiro a principios de mes.

Scott no es un extraño en el LASD, ya que antes fue comandante de esta fuerza del orden y fungió como jefe de custodios de las cárceles del condado.

Pero al venir del condado de Orange, que refiere más menores de edad al Gobierno federal para su deportación y, en particular, de una agencia que maneja uno de los 10 peores centros de detención para inmigrantes, activistas dudan que Scott favorezca a dicha comunidad.

No obstante, líderes comunitarios consultados por La Opinión, aplauden que la Junta de Supervisores haya decidido que la corporación sea liderada durante unos meses por una persona fuera del círculo de Baca.

“Los supervisores quieren mandar el mensaje de que están trayendo alguien de fuera, porque hay tanta corrupción que se necesita limpiar”, comentó el activista Randy Jurado Ertll. “Ojalá que sea mejor que Baca y que no deje a los malos elementos”, agregó.

Para Héctor Villagra, director ejecutivo de la Unión Americana de Libertades Civiles, que en 2011 ventiló que reos y visitantes eran golpeados por custodios en la Cárcel Central de Varones, el nombramiento “reconoce que la única manera de restaurar la confianza del público en el LASD es seguir la ley estatal respecto a quien puede ser sheriff”.

Imitar el patrullaje comunitario de la Policía de Los Ángeles (LAPD), cancelar los decomisos de autos de indocumentados hasta que entre en vigor la ley que les otorgará licencias de manejo, acercarse a los grupos que defienden a los inmigrantes y cesar la estrecha colaboración con las autoridades federales, son algunas recomendaciones que los activistas le hacen a Scott.

“Algo que le pedimos al nuevo Sheriff es que trabaje con la comunidad inmigrante”, dijo Raúl Claros, dirigente de la Coalición Latina de Los Ángeles, quien confía que el nuevo jefe policíaco haga cambios positivos a la dependencia, acusada por corrupción en sus cárceles y perfil racial en las calles.

“Lo que esperamos del nuevo Sheriff interino […] es que asegure que la comunidad inmigrante se sienta confiada de poder reportar los crímenes sin sentir temor y que fortalezca los lazos con la comunidad inmigrante”, expuso Joseph Villela, director de política y defensa de la Coalición Pro Derecho de los Inmigrantes en Los Ángeles (CHIRLA).

Carlos Montes, fundador de la Coalición Pro Inmigración del Sur de California (SCIC), considera positivo la llegada de un externo, aunque duda que Scott venga con la intención de aplicar políticas relacionadas con los migrantes que sean distintas a las de Baca, uno de los acérrimos defensores del programa Comunidades Seguras, que deporta a indocumentados que cometen delitos menores.

“El condado de Orange tiene un historial de ser conservador y reaccionario en términos de las políticas para la comunidad indocumentada. Ha tenido la misma política de cooperar con ‘La Migra'”, señaló.

El Sheriff de Orange, en efecto, ha sido criticado por tener una estrecha colaboración con la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) en el arresto y detención de los sin papeles. Por eso, Montes no tiene una opinión tan positiva cuando es cuestionado sobre la vieja petición que le han hecho a Baca: suavizar la ley de decomisos de coches de los que están ilegalmente en el país. “Dudo que lo haga”, dijo.

La desconfianza acerca de lo que haga Scott radica en que sólo tendrá el timón por un breve período, a menos –dicen los consultados- que él pretenda lanzar su candidatura al cargo y quiera hacer notar que también es un “reformador”, la palabra más utilizada por los interesados en suceder a Baca.

“Ojalá haga cambios positivos”, manifestó Jurado Ertll. “Aunque en el condado de Orange tampoco son tan transparentes”.