Guía para elegir la mejor escuela para tus hij@s

Cuando l@s hij@s crecen, la elección de escuela se convierte en un asunto de suma importancia.
Guía para elegir la mejor escuela para tus hij@s
La escuela de tus hij@s es una extensión de tu casa.

Cuando l@s niño@s se acercan a la edad escolar, la búsqueda del colegio suele estresar a los padres primerizos. Una de las varias disyuntivas es la elección entre escuelas laicas, con perfil religioso, o mixtas o diferenciadas, que admiten sólo a alumnos de un mismo sexo.

Esta decisión no sólo define la formación académica de los hijos, también incide en el bienestar que tendrán en un lugar en el que pasarán varias horas y en el que deben sentirse seguros y felices.

Dar con una institución que impulse el desarrollo integral del niño y de la que egresen preparados para los retos que enfrentarán en el futuro resulta un verdadero desafío.

Psicólogos y educadores coinciden en que un buen parámetro para escoger la escuela a la que asistirán tus hij@s es pensarla como una extensión de la casa , un lugar en el que aprendan bajo los mismos esquemas de valores que consideras importantes y necesarios.

Mismo programa

Algunos padres prefieren escuelas de perfil religioso.

Para el pedagogo Ángel Díaz-Barriga Casales, investigador emérito de la UNAM, desde el punto de vista de lo académico no existen claras ventajas o desventajas entre escuelas laicas o de perfil religioso ya que los programas de estudio son prácticamente los mismos, de modo que la valoración en este caso es de corte religioso.

Llama a los padres a preguntarse si desean que sus hijos tengan una educación en la que aprendan sobre las creencias espirituales de la familia o una totalmente laica que no se incline por ninguna religión.

Ante el deseo de que sus hijos adquieran una sólida formación en valores, algunos papás eligen escuelas de inspiración religiosa, sin embargo, el pedagogo señala que formar en valores es una tarea en equipo que incluye, por un lado, a la escuela y por el otro a la familia para lograr coherencia en el proyecto educativo.

Pero advierte: “Esto no tiene que ver con principios religiosos. Si quieres formar el valor de que el niño debe respetar al otro, tienes que empezar por respetar al niño y lograr que los niños se respeten entre sí en todos sus ambientes, en el escolar, pero también en el familiar”, explica.

La diferencia en la enseñanza de valores en una escuela de inspiración religiosa o una laica, señala, estriba principalmente en lo que se toma como base o ejemplo para enseñar a los niños , lo que debe o no debe hacerse, lo que es deseable y lo que se reprueba, lo que es legal o no.

El profesor e investigador de temas como desarrollo moral y formación de valores, José Bonifacio Barba, apunta que una escuela de inspiración religiosa basa la enseñanza de valores en el Evangelio.

“La formación en valores en una escuela de inspiración católica cristiana sabemos que tiene la base fundamental de la fe en la persona de Jesucristo, en la forma en que vivió y cómo murió para redimir al género humano, plantear una forma de vida que no es individualista, es una forma de vida en comunidad”, explica.

Tradicional o moderna

Si la decisión se inclina hacia una escuela de inspiración católica cristiana, el académico recomienda distinguir entre las que tienen una visión muy tradicional y las que promueven una formación de acuerdo con las circunstancias actuales de la vida social y de los problemas que viven los niños en sus familias y en la convivencia social.

Las escuelas laicas, aclara el académico, también pueden tener una formación en valores muy profunda, pero basada principalmente en la Constitución y en los valores humanos.

“En la escuela laica la formación de valores tiene fundamentos diversos, uno puede ser el conjunto de principios y valores jurídicos que nuestra Constitución establece”, explica.

“Puede tener también su fundamento en una visión del ser humano, en una antropología de distintos orígenes, una visión de los valores humanos centrales como la libertad, la dignidad, el valor de la democracia”, señala.

Las escuelas laicas, apunta, tienden a concentrarse en formar individuos tolerantes, capaces de defender sus ideas con argumentos y de permitirse cambiar de opinión si el otro los convenció, pero tomando como base una visión totalmente humana sin tintes espirituales.

En ambos casos, los valores deben ser claramente identificados y deben ser congruentes con el modelo pedagógico y la plantilla de maestros de la escuela.

Polémica en el aula

Hay detractores de las escuelas mixtas.

Las escuelas en las que los niños o niñas estudian sólo con alumnos del mismo sexo son objeto de debate entre académicos y educadores .

Hay quienes defienden el hecho de que hombres y mujeres tienen cerebros distintos y por tanto aprenden mejor de una u otra forma, pero también hay quienes no encuentran la utilidad de un escuela diferenciada porque todos los ambientes en los que nos desarrollamos son mixtos.

En una escuela mixta, señala el pedagogo Ángel Díaz-Barriga, se genera un aprendizaje vivencial sobre las características que tiene la formación de la personalidad y el razonamiento masculino y femenino.

Explica que la convivencia diaria con niños de ambos sexos permite al estudiante aprender a relacionarse con personas distintas a él, no solamente del otro sexo, sino con personas que tienen características diferentes como otra religión, otra raza o alguna discapacidad.

Apunta además que instituciones como el Ejército, que a lo largo de la historia han sido sólo para hombres, actualmente están transitando hacia un ambiente mixto.

“Algunas escuelas religiosas están pasando incluso de formar infantes de un solo sexo a convertirse en escuelas mixtas; eso tiene que ver con la vida social, con los ambientes en los que nos movemos todos”, dice.

Por otro lado, psicólogos señalan que el cerebro de hombres y mujeres es diferente y, por tanto, un método pedagógico distinto para hombres y mujeres puede facilitar su aprendizaje, además de que existen diferencias de comportamiento, como el hecho de que los niños sean más activos.

Sin embargo, el especialista en educación José Bonifacio Barba considera que las escuelas diferenciadas son parte del pasado y, que en algunos casos, se recurre a ellas como un modo de “proteger” principalmente a las niñas.

“Si una escuela es solamente de niñas porque consideran que la convivencia con varones representa peligros o riesgos, pues es más bien como una protección, como un muro de contención contra las relaciones heterosexuales”, apunta.

Pero asegura que no hay razones para suponer que la educación por separado sea ventajosa.

“Actualmente todos los planteamientos educativos en términos filosóficos y teóricos se basan en una cuestión fundamental: la igualdad de todos los seres humanos”, explica.

Sorpresas

Las escuelas de un solo sexo no convence a todos.

Aún así, en Estados Unidos las escuelas diferenciadas han contribuido a disminuir el nivel de deserción en escuelas de barrios desfavorecidos, ya que las estudiantes pueden desarrollarse en ambientes académicos alejados del acoso y la violencia, de acuerdo con datos de la Asociación Nacional para la enseñanza diferenciada por sexos de Estados Unidos.

En España, la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y padres de Alumnos Concapa, enlista como beneficios de la educación diferenciada que atiende mejor las peculiaridades de los alumnos, que es más sensible al proceso de madurez distinto en hombres y mujeres y que hay más libertad de comportamiento al no tener que responder a la presencia del otro sexo.