Mi hijo moja la cama, ¿qué puedo hacer?

No se sabe con exactitud los motivos por los cuales algunos niños siguen mojando la cama. Se cree que puede haber un factor genético, pero aquí te brindamos algunos consejos para enfrentar esta situación.

Cambiar las sábanas de tu hijo en mitad de la noche o levantarle para que vaya al baño es más frecuente de lo que imaginas. Es un problema que avergüenza a los niños y por ello los padres suelen mantenerlo en secreto. Sin embargo, esto hace que el niño crea que es el único que moja la cama y que se sienta aún peor.

Entre los 2 y los 4 años los niños deberían aprender a controlar el esfínter por la noche. Si a partir de los 4 o 5 años tu hijo se orina mientras duerme es posible que sufra enuresis nocturna. No es grave, pero sí muy molesto, disminuye la calidad de vida del niño y rebaja su autoestima . Por lo general es más frecuente en los niños que en las niñas. Le sucede al 15 % de los niños sobre los 5 años y al 5 % a partir de los 10 años, llegando en algunos casos a la adolescencia.

No se sabe con exactitud los motivos por los cuales algunos niños siguen mojando la cama. Se cree que puede haber un factor genético. Si tú, su padre, o algún familiar cercano tuvo este problema de pequeño es posible que a tu hijo también le suceda. Otras causas por las que tu hijo moja la cama pueden ser de tipo psicológico, como por ejemplo: déficit de atención; la sobre protección, al no dejarle que haga sus cosas solo, como ducharse o vestirse; o justo todo lo contrario, la falta de marcar límites al niño. Este tipo de actitudes familiares pueden hacer que el niño no madure como corresponde a su edad.

¿Cómo ayudar a tu hijo?

Lo primero que debes saber es que si tu hijo moja la cama es de manera absolutamente involuntaria. No debes reñirle por ello, ni ridiculizarle. Él es el más interesado en solucionar este problema que le impide relacionarse sin complejos con los demás niños y que puede llegar a afectar su rendimiento escolar. Pero por ello tampoco debes dejarlo pasar. Tienes que ayudar a tu hijo haciéndole entender que él no tiene la culpa, que no es un problema tan grave, que le sucede a muchos niños y que entre todos van a conseguir solucionarlo .

Algunas recomendaciones para ayudarlo:

  • No le pongas pañales para dormir porque le impiden sentirse mojado y no se dará cuenta de que se ha orinado.
  • Procura que el niño no tome líquidos durante la cena o después de cenar.
  • Entrénale para acostumbrar a su vejiga a aguantar. Hazle que cuente hasta 20 antes de empezar a orinar y poco a poco aumenta hasta llegar a 100.
Llevar al pequeño al doctor es una forma de solucionar el problema. Shutterstock

También te puedes ayudar de una alarma , que se compra en farmacias, y que comienza a sonar con las primeras gotas, pero no siempre es eficaz porque algunos niños no se despiertan a tiempo de aguantar la orina. Si después de un tiempo siguiendo estos consejos y de probar con la alarma no consigues resultados quizá sea hora de acudir a un especialista. Solo si el pediatra lo considera necesario puede ponerle al niño un tratamiento a base de desmopresina que sustituya a la hormona antidiurética. Pero sobre todo debes mantener una actitud positiva hacia el niño y celebrar las noches secas.