¿Qué hacer si tu bebé no habla?

Lo más importante cuando has detectado que tu bebé tiene problemas para hablar, es acudir con un especialista que realice un diagnóstico adecuado.
¿Qué hacer si tu bebé no habla?
Si tu bebé tiene problemas de habla, un buen diagnóstico es fundamental.

Cuando se escucha el llanto del bebé al nacer, los papás experimentan una sensación única, porque significa que todo está bien.

Pasan los días y continúan las sorpresas: empieza a sonreír, a pasear la mirada a su alrededor y, en ocasiones, se esfuerza para tomar el biberón entre sus manitas.

Los padres esperan con ansias que empiece a balbucear “ma-ma-ma”, la palabra que más escucha, aunque en realidad no sepa su significado, y todo indica que pronto empezará a hablar.

Pero ¿qué hacer si el tiempo transcurre y el pequeño no puede articular otras sílabas? ¿Hasta cuándo es normal un retraso en el habla?

La otorrinolaringóloga y especialista en lenguaje Martha Dávalos explica que un ligero desfase en el habla se puede notar a los 2 años y medio, a más tardar, si no puede decir, por ejemplo: “dame leche”, esto es, unir dos palabras , y se trata de un retraso leve; pero si se extiende hasta los 3, requiere atención médica.

¿Cuándo acudir al especialista?

Acude con un especialista. Shutterstock

Se debe pedir ayuda especializada cuando el bebé no pronuncia ninguna palabra a los 2 años y medio, o no mira a los ojos, o no sigue instrucciones, o parece distraído todo el tiempo.

“Pero la mayoría de las veces, los papás se enfrentan ante diversas opiniones, porque la gente a su alrededor sugiere qué hacer y es cuando se pierde más tiempo para buscar un tratamiento adecuado. No deben aceptar la opinión de: ‘espérate, se le va a quitar’, porque nadie lo sabe”, advierte Dávalos.

Si han decidido llevar al pequeño a terapia , es esencial asegurarse del problema a tratar, porque en ocasiones no emite sonido, aunque veamos que se le escurren las lágrimas, tiene l a boca abierta y las mejillas encendidas por el esfuerzo de llorar. Sin embargo, esto tiene que ver con las cuerdas vocales y se puede detectar desde el nacimiento, no es un aspecto del lenguaje o del habla.

“Se puede sospechar de un problema del lenguaje si el niño es prematuro, pero no es una causa determinante”, agrega.

También se debe a trastornos del oído , que manda la información al cerebro para que la desglose y luego la envíe al aparato fonoarticulador, donde debería generarse una respuesta.

El más indicado para detectar si hay una falla en el oído y atenderla, es el otorrinolaringólogo, aunque también el pediatra puede realizar un diagnóstico inicial.

El estudio del tamizaje auditivo ayuda, pero no arroja qué tanto escucha el bebé, sólo si escucha o no, y muchos papás se olvidan y ya no le prestan atención al oído en los años siguientes.

“En mi experiencia, un alto porcentaje de los trastornos del habla y lenguaje se relacionan con un problema orgánico que puede ser el oído, o algún trastorno mecánico o funcional, por eso es muy importante descartar esta causa al momento de hacer un diagnóstico”, señala la experta.

“La falla principal del tratamiento es que no hay una buena valoración y se pierde mucho tiempo en la manera de abordar estos problemas”.

¿Qué se puede hacer en casa?

Mírale siempre a los ojos. Shutterstock

Es común que ambos padres trabajen y dediquen escaso tiempo a revisar el desarrollo en el lenguaje de su hijo: cómo responde con balbuceos, luego al pronunciar monosílabos y, después, las palabras.

“Como mamá debo ver al niño a los ojos desde que nace, que la voz le sea familiar, esto es parte del estímulo para que hable”, indica la especialista Dávalos.

“Que busque mi rostro y permanezca atento. Las imágenes son muy importantes. Además, debo hablarle con una voz muy clara para que el niño empiece a balbucear en respuesta”,sugiere.

Cuando son un poco mayores, hacer una dinámica que puede ser la de preguntarles qué llevó de lunch al kínder su amiguito, o quién se portó mal en la escuela, para que dé respuestas largas, y no un “sí” o “está bien”.

O si lo llevan al súper, que él mismo ponga en el carrito lo que desea para el refrigerio, eso también lo enseñará a ordenar las ideas .

“No hay pretextos para retrasarlos en el problema del lenguaje, a menos de que tengamos un diagnóstico diferente por un neurólogo pediatra , como parálisis cerebral, crisis convulsivas repetitivas, alteraciones en la madurez, deficiencia en el procesamiento auditivo o algún trastorno en el aparato fonoarticulador”, señala.

El desarrollo del habla

Pon atención a sus expresiones faciales. Shutterstock

En los primeros 6 meses, la variedad en el balbuceo es muy importante, porque marca el inicio del lenguaje hablado.

Martha Dávalos, otorrinolaringóloga y especialista en lenguaje, comparte que al bebé se le debe hablar de frente para que trate de emitir sonidos. Incluso a esa edad se pueden distinguir los primeros monosílabos , como “ma”, “pa”.

“A los 9 meses se descubre que asocia las palabras con una acción. Por ejemplo, dice ‘bye’ y se despide con la manita, lo que refleja que va adquiriendo conceptos.

“Hay que distinguir entre los términos ‘habla’ y ‘lenguaje'”, indica. “El bebé puede repetir palabras, no sabe qué significan, pero poco a poco esto debe ir cambiando”.

Entre los 9 y los 12 meses entiende que al decirle “a dormir”, va a ir a la cama, y esta dinámica se repite con otras acciones.

“Hay que poner atención a que también trate de imitar expresiones faciales a esta edad. El niño disfruta mucho que le platiquen y como respuesta balbucea , sigue instrucciones simples como: ‘siéntate’, ‘ven’, etcétera”, indica Dávalos.

“De los 12 a los 18 meses, puede decir de 4 a 6 palabras, le pides: ‘dame la pelota’ y lo hace, y así sucede con diferentes órdenes.

“Ya empieza a usar palabras para pedirte objetos y, sobre todo, usa mucho el ‘no’. También repite las palabras que otros dicen e inicia el gusto por las canciones o ritmos”, explica.

Desde esta edad y hasta los 24 meses ya debe unir dos palabras y puede usar hasta 20, aplicadas a un concepto.

Para comunicarse usa “mío”, “tuyo” y señala los objetos en un dibujo. “Y él mismo te puede preguntar: ‘¿qué es?’ , para obtener una respuesta, porque disfruta de historias simples y cortas”.

Recomendaciones:

  • Cuando sea necesario acudir a una terapia, asegúrate de que se diferencie si es un problema de habla o de lenguaje, ya que el tiempo y el pronóstico difieren mucho para su tratamiento.
  • El pequeño debe ser monitoreado por un médico especialista en el área, para descartar problemas orgánicos y no perder tiempo.
  • El kinder o la escuela no hacen el diagnóstico, debes ir con el especialista y además continuar con el monitoreo médico.
  • El trabajo terapéutico debe ser en equipo, para conocer todos los diagnósticos del posible retraso. Los hay neurológicos, otorrinolaringológicos, psiquiátricos y psicológicos.
  • El lenguaje es un proceso y cada niño madura a su propio ritmo.
  • Un desfasamiento en el habla, y sobre todo en el lenguaje, incidirá en el futuro académico inmediato.
  • El oído, además de que sirve para escuchar, tiene funciones muy sutiles que pueden desencadenar estancamiento en el habla y el lenguaje.