Recetas para combinar frutas y vinos

Estas delicias son sencillas e ideales para alguna reunión con amigos el fin de semana.

Es interesante que puedas animarte a probar las diversas combinaciones de bebidas y comidas que existen en nuestra gastronomía. Una bebida no sólo puede acompañar a la comida, también es una buena elección para potenciar los sabores de la misma y mejorar un plato de una manera sorprendente.

Puedes encontrar numerosas recetas que combinan el vino y la fruta.

El bloguero Ubaldo de Casanova Todolí , en su blog “Vino, gastronomía y salud”, habla de los beneficios que tienen los nutrientes del vino y de los diferentes usos del mismo en la gastronomía para aderezar platos, como alimento en sí mismo o bien de acompañante.

Como se ha mencionado anteriormente, puedes encontrar multitud de recetas exquisitas, cuyos principales protagonistas son el vino y las frutas .

A continuación verás algunos postres para combinarlos.

Manzanas asadas al vino blanco

Receta sencilla que requiere una preparación de tan sólo 10 minutos y tiempo de cocción de 40 minutos.

Ingredientes:

  • 4 manzanas
  • 50 gramos de azúcar
  • 40 gramos de mantequilla
  • ½ taza de vino blanco

Preparación:Lava y seca bien las manzanas . Quita los corazones y enciende el horno para que se vaya calentando a 180 grados.

A continuación, unta con mantequilla el fondo de una fuente especial para horno y coloca las manzanas. Pon un trozo de mantequilla y una cucharada pequeña de azúcar en el centro de cada una de las frutas. Alrededor vierte el agua y el vino cubriendo la base de la fuente. Mete en el horno las manzanas a temperatura moderada (180 grados) durante 40 minutos, hasta que observes que las manzanas estén tiernas, mas no deshechas.

Sácalas y sírvelas rociándoles un poco del líquido que han soltado durante su cocción.

Peras al jerez

Ingredientes:

  • 4 peras hermosas
  • 100 gramos de azúcar
  • 2 ramas de canela
  • 200 ml de jerez dulce
  • 150 ml de  agua
  • 1 limón

Preparación:Pela las peras dejándoles el rabo. Rocíalas con el zumo del limón y colócalas de pie en una cazuela. Ralla o corta en tiras finas la piel del limón y añádelo sobre las peras junto a los 200 ml de jerez, el azúcar y el agua, y pon a fuego hasta que hierva.

Cuando llegue a ebullición, disminuye la temperatura y cuece a fuego lento durante 45 minutos hasta que estén tiernas. Una vez estén en su punto, apártalas del fuego, ponlas en una fuente y déjalas enfriar y mételas en la nevera hasta el momento de servir.