Una jubilación asequible, al fin

El presidente pide a Tesoro que cree la cuenta de ahorros MyRA

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Una jubilación asequible, al fin
La cuenta MyRA podría tener impacto entre trabajadores sin acceso a un plan de jubilación.
Foto: AP

NUEVA YORK.— El presidente Barack Obama dio ayer instrucciones al Departamento del Tesoro para crear un nuevo tipo de cuenta de ahorros, MyRA, que permita a personas con bajos recursos, o que no tengan acceso a planes de pensiones como los 401k, tener un plan para su jubilación.

Se trata de una iniciativa, diseñada a medida de pequeños ahorradores con aversión al riesgo, que puede tener un fuerte impacto en la comunidad latina que es, con diferencia, la que menos invierte en su retiro.

El presidente anunció la creación de My Retirement Account (MyRA), en su discurso del Estado de la Unión, y explicó que se trata de cuentas en bonos del Tesoro que tendrán garantizadas “unas rentabilidades decentes sin correr el riesgo de perder lo que se ha contribuido” como puede ocurrir en la mayor parte de las cuentas de inversión que dependen de los vaivenes de los mercados. Obama dijo que con estas cuentas, el principal, las aportaciones que hagan los ahorradores, queda garantizado, lo cual ocurre siempre con los bonos del Tesoro mantenidos hasta su vencimiento.

Ahora bien, esta seguridad tiene un lado negativo y es que la rentabilidad, es decir, el interés que reciben estos ahorros, es muy baja. Con estas cuentas, el dinero estará invertido en el mismo fondo de inversiones al que tienen acceso los trabajadores federales y dada la actual política de bajos tipos de interés de la Reserva Federal, la rentabilidad en un año ha sido del 1.74%. Está por debajo de la inflación.

Para las empresas no es un problema ofrecer estas cuentas porque a diferencia de lo que pasa con los 401k, es el Gobierno quien las gestiona y no una firma de inversión. Además, no tienen que hacer contribuciones como ocurre con los 401k.

Los trabajadores podrán ahorrar pequeñas cantidades que se pueden deducirse automáticamente de sus salarios. La deducción se hará tras los impuestos lo que hace esta inversión algo menos atractiva que las tradicionales cuentas IRA. La cantidad puede ser de apenas 5 dólares, y se pueden abrir con 25, según explicó ayer Obama ante trabajadores de la siderúrgica US Steel en West Mifflin, Pennsylvania.

“Los ahorradores pueden mantener la cuenta incluso si cambian de trabajo”, dijo el presidente, que añadió que en una emergencia, se pueden retirar fondos de su MyRA sin pagar una penalización. En las cuentas de pensiones, se pagan fuertes sumas que sancionan la retirada de fondos antes de la jubilación.

Estas cuentas tienen un límite. En cuanto lleguen a 15 mil dólares tendrán que ser convertidas en IRA, gestionadas privadamente.

Para Obama, este es un mecanismo de ayuda al ahorro y que puede incentivar un hábito porque como él mismo reconoció, el cheque de la Seguridad Social “no es suficiente”.

El Centro para el Progreso de América dio la bienvenida a esta iniciativa, que Obama puede tomar sin chocar con el Congreso, porque lo ven como un lugar donde muchas personas con bajos recursos o que no confían en la banca, pueden empezar a ahorrar. No obstante, en este Centro ven también sus limitaciones y afirman que MyRA “no es una plataforma para la jubilación. La inversión sin riesgo en bonos es seguro por unos años y no para las personas a las que les quedan más de 10 años para retirarse.” Su opción es que se creen planes de jubilación de bajo coste (sin altas comisiones), con mayor rentabilidad y un equilibrio en los riesgos.