Con ellos o sin ellos…

El presidente Obama mostró en su discurso estar dispuesto actuar incluso sin el Congreso
Con ellos o sin ellos…
El presidente Obama reafirmó su compromiso para mejorar el salario mínimo.
Foto: Archivo / EFE

BURBUJAS

Y despertó Obama y volvió a ser el orador político agudo y estructurado que lo llevó a la presidencia. No fue un presidente que iba a rendir un informe, fue a decirles a los congresistas que un año atrás, habían llegado hasta la paralización de su Gobierno, que este era un año de acción, y que de ser necesario, caminaría solo… sin el Congreso. Ciertos congresistas se habían asignado la tarea de destruirlo, pero ahora sin una excusa, Obama pasa por alto todo eso y fija metas para este año.

Este es un país especial, singular. Un presidente de color, con un nombre árabe e hijo hawaiiano de un padre mahometano, es el brillante presidente de un país cuyo problema fue por años la terrible discriminación de sus minorías y la rigidez de sus politicos puritanos. La respuesta republicana al Presidente quedó a cargo de Cathy McMorris, congresista por el Estado de Washington y fue moderada.

Me pareció que ella quería decir, sin hacerlo abiertamente, que los republicanos también querían algunas de las cosas de las que habló el Presidente, pero sin intervención gubernamental.

Creo que esa forma mesurada de criticar de Cathy es sorprendente, pudiera tener intereses políticos futuros, y contrasta con las posiciones agresivas de ciertos políticos del Partido del Té, que encabezados por el senador republicano de Utah, Mike Lee, hicieron una respuesta por separado, mostrando una vez más, la división interna partidaria.

Esa respuesta fue simplemente una repetición de sus ataques al Presidente; nada nuevo.

La necesidad y conveniencia para el país de tener este año la reforma migratoria que pudiera incluso llevar a la ciudadanía a muchos migrantes salió nuevamente en el discurso del Presidente y arrancó fuertes aplausos; en la respuesta de Cathy McMorris, esta dijo estar de acuerdo “tan pronto hayamos asegurado la frontera”. Esto, en buen romance parece querer decir que estamos donde siempre, detenidos. No hay apoyo republicano para una reforma migratoria a no ser que la frontera deje de ser permeable y eso en una “línea” de 2,000 millas ha sido y es imposible.

Pero como el Presidente insistió varias veces en que, de ser necesario, haría las cosas solo, sin el Congreso, podría empezar por detener las deportaciones. En especial las de personas que no han cometido ningún delito y aquellas en las que una deportación destruye el núcleo familiar. Para detener las deportaciones no necesita autorización de nadie, así que ¿qué espera?

Muy interesante me pareció su enfoque sobre apoyar a la clase media cuya supervivencia es cada vez más difícil. Dijo que la clase superior (en dinero) nunca había estado mejor, pero que los demás, incluso los que aun tienen recursos para sobrevivir, cada vez están peor.

Algunas de las medidas propuestas me parecieron bien, otras fueron solo de efecto político. Insistió el Presidente en que los salarios que se pagan a las mujeres deben ser iguales a los de los hombres; a trabajo igual, salario igual, repitió.

Estamos pues ante un año de mucha acción politica, no solo de enfrentamientos entre Congreso y presidencia, sino en muchos casos, de elecciones o reelección de congresistas de varios estados. Y volviendo al comentario general sobre el informe del presidente Obama, creo que este tiene mucha miga y lo más interesante es que él está cambiado y, al parecer, dispuesto a combatir por sus propuestas. Su insistencia sobre la necesidad de más empleos y mejores salarios, mencionada en varias ocasiones, tiene de seguro, un gran impacto socio político.

Para quienes venimos de países de democracia descompuesta, es interesante ver como acciona la mayor del mundo, pero influenciada por el dinero con un trasfondo de deshonestidad. Sí, también aquí la hay… solo que tiene otras características a las de México…

Y dado que México es importante para los Estados Unidos y no fue mencionado, lo hago hoy porque nada de lo que pasa al otro lado de la frontera deja de tener influencia aquí… En resumen: fue un gran discurso en el que Obama, en lugar de hablar de lo que no se hizo o de lo mal hecho, habló de lo que tiene que hacerse para reconstruir la posibilidad, muy característica de aquí, de salir adelante con esfuerzo y dedicación, sin destruir el sueño americano (que no mencionó por nombre).

Habló de la inequidad que existe y se incrementa en la que algunos tienen todo y de sobra, en tanto otros carecen de lo más necesario. Varias veces mencionó esa desigualdad como un problema a resolver.

Ese discurso predice un año de mucha actividad que ojalá no se concrete a obstruir, sino que ambos partidos busquen soluciones a los problemas planteados por Obama y a otros muchos no atendidos porque están detenidos en el Congreso.

Como independiente que soy, tengo curiosidad en ver cómo funciona la posibilidad de que, por una vez, ambos partidos en el Congreso traten de olvidar sus odios e intereses y se dediquen a solucionar los problemas de todos. Veremos si el llamado a la acción da resultados o es sepultado por los congresistas.