‘El Viejito’ Guzmán: Una vida como Silbante

De la mano de la experiencia, Don Juan aconseja a las nuevas generaciones
‘El Viejito’ Guzmán: Una vida como Silbante
Esta señal indica a los jugadores que se ha cometido una incorreción.

Hace más de 30 años que Juan Manuel Guzmán se involucró en el futbol desde otra perspectiva, sin colgar los tacos de jugador, tomó el silbato y decidió convertirse en árbitro, un trabajo que le ha brindado la mayor felicidad de su vida.

Su vasta experiencia en diferentes ligas locales como la Liga Whittier, Liga California y la Liga Nacional del Valle le han permitido al “Viejito” Guzmán establecerse como uno de los mejores centrales del futbol local en Los Ángeles.

Actualmente es vicepresidente de la Liga Nacional del Valle y ejerce como entrenador y a la vez visor de árbitros en el Sur de California.

“Yo tuve un colegio en la Liga del Valle, ahí formé muchos árbitros, instruí muchos árbitros, todavía pertenezco a la Liga como visor, instructor y vicepresidente”, dijo “El Viejito” Guzmán como prefiere que lo llamen.

Durante más de una década, Guzmán combinó su faceta como jugador y su trabajo como silbante, lo que le ayudó a crear un criterio más amplio dentro del campo de juego.

Los logros de Guzmán son incontables, pero él destaca el haber inculcado en su hijo, Juan Manuel Guzmán Jr., el amor por el futbol y por el arbitraje, ya que el joven de 27 años actualmente es árbitro con gafete de Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA).

“Mi hijo se me hizo árbitro y ese es mi mayor orgullo, mi inspiración a seguir adelante. Él me inspira a seguir enseñando”, subrayó muy emocionado.

El conocimiento a la perfección de las reglas del futbol y la destreza para guiar un partido le permiten a Guzmán dar consejos a las nuevas generaciones de jugadores y de árbitros.

“Ningún árbitro es culpable de ningún resultado, la responsabilidad es del jugador, es del equipo. Los árbitros pueden cometer un error, son humanos, y cuando pasa, al final del partido deben ir con el capitán del equipo y reconocerlo”, explicó.

Para él un árbitro debe acoplarse, conocer y dominar todas las reglas, pero si se trata de dar un consejo, él afirma que deben tomar como eje la regla 12, de la FIFA, que es “faltas e incorrecciones”, para él de ese numeral dependerá buen trabajo que se realice.

“Las primeras reglas son establecidas, son reglas protocolarias, una vez que el balón rueda ya entra en acción el árbitro, y entonces viene lo mío, la regla 12, ´faltas e incorrecciones´, sólo se marcan faltas e incorrecciones”.

“Una falta es tiro libre directo y puede ser sanciona con una tarjeta [roja o amarilla]. Con las correcciones, el balón debe ser tocado por dos jugadores del mismo equipo [tiro libre indirecto]”, detalló Guzmán al momento de agregar, “además les digo a mis árbitros que cuando lleguen a su casa analicen a conciencia sus errores, porque todo es una enseñanza”, explicó.

Otro detalle importante para “El Viejito” es que los árbitros deben estar completamente concentrados desde el momento que ingresan a la cancha para no perder ningún detalle del recorrido del balón.

También recalcó la importancia de verse presentables y mostrar autoridad al momento de pitar un partido.

A los jugadores, les pide olvidarse del arbitraje y dedicarse únicamente a desempeñar su labor en la cancha, que es jugar de la mejor forma posible.

“Si se dedican a jugar sin meterse con árbitro, tendrán un partidazo, ellos que hagan bien su trabajo y dejen al árbitro hacer el de él”, puntualizó.