La reforma migratoria divide a los republicanos

'Principios' para el cambio migratorio separan a los políticos republicanos
La reforma migratoria divide a los republicanos
El presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, anuncia que el Partido Republicano discutirá su postura sobre la reforma migratoria.
Foto: Archivo / Notimex

Los republicanos están divididos y dudosos respecto a cómo seguir adelante con una reforma migratoria, puesto que “no confían en que el presidente Barack Obama aplique las leyes migratorias para controlar las fronteras”, reveló ayer el congresista de Florida, Mario Díaz Balart.

Y es que los “principios” de reforma migratoria presentados el jueves por el líder de la Cámara Baja, John Boehner, a sus compañeros de partido y públicamente al país, dejan todavía muchos interrogantes sin resolver.

Los republicanos pretenden que antes de acceder a una legalización se alcance un control fronterizo “hermético” y medidas que aseguren que ni esta ni ninguna otra Casa Blanca, pueda dar alivio de ningún tipo de inmigrantes indocumentados, dijo Díaz Balart.

Según los mismos principios, incluso un estado legal temporal para los indocumentados va a depender de que se cumplan ciertas condiciones de protección fronteriza verificadas por estándares aún no presentados, lo que hace más complejos de juzgar lo presentado por Boehner y su efecto concreto en la vida de los inmigrantes, señalaron expertos.

En los últimos días ha habido un vigoroso debate en medios conservadores y en el seno del partido republicano respecto a si es bueno o malo políticamente para ese partido el tomar medidas que incluyan la legalización de indocumentados y la reforma migratoria en general.

Este es un año electoral en el que se realizarán primarias y luego elecciones generales para toda la Camara Baja y una tercera parte del Senado federal. Un sector de los republicanos “teme las consecuencias políticas de votar por una legalización”, según dijo ayer Díaz Balart, reportando sobre las discusiones internas ocurridas el pasado jueves entre los republicanos.

Medios conservadores importantes como el National Review torpedearon ayer los principios de Boehner y los calificaron de “aventura estúpida”, indicando que si se aprueba algo como esto habrá una “lucha política interna y la base del partido se sentirá traicionada”.

Uno de los puntos más contenciosos de los principios presentados es el argumento de que los indocumentados, con excepción de los “soñadores”, no tendrán un “camino especial para la ciudadanía” aunque puedan “vivir sin miedo y trabajar en Estados Unidos”. Si esto significa un estatus temporal o un nuevo tipo de tarjeta diferente a la verdad aún no se sabe, pues faltan detalles.

Las reacciones de activistas varios se han dividido en general en dos tipos: uno, la de quienes dicen que lo ocurrido es positivo y que al menos los republicanos “han avanzado” de pedir la auto-deportación hace poco más de un año, a reconocer que hace falta legalizar a los inmigrantes.

Otros, menos conciliadores, señalan que estos principios podrían llevar a otro impasse en el cual se aprueban primero propuestas de control fronterizo y se condiciona hasta tal punto la legalización que sea inaceptable para los demócratas e impráctico como solución al problema migratorio.

Entretanto, y mientras no hay fecha para que los “principios” de los republicanos se traduzcan en proyectos de ley concretos presentados a la Cámara de Representantes, el Presidente Barack Obama dijo ayer en dos diferentes entrevistas que siente un “optimismo cauteloso” ante lo presentado por Boehner. Los principios “se acercan más que antes a los que yo presenté, aunque aún hay diferencias y todo va a depender de los detalles”, dijo.

Preguntado sobre si actuaría ejecutivamente de no moverse una ley, Obama dejó a entrever la posibilidad de que sí, lo haría.

“Creo firmemente que podemos hacerlo este año y no quiero adelantarme a suponer que no podemos. Si en algún momento vemos que no se está haciendo, veré todas las opciones que existen para asegurar que tenemos un sistema racional e inteligente de inmigración”, dijo Obama.