Eligen a Malcolm como el MVP

El apoyador de Seattle es el noveno jugador defensivo en ganar el premio

NUEVA YORK (EFE).— El apoyador Malcom Smith, de los Halcones Marinos de Seattle, se convirtió ayer en el ganador del premio de Jugador Más Valioso (MVP) del XLVIII Super Bowl tras vencer 43-8 a los Broncos de Denver.

“Este es un equipo increíble. Nos costó cuatro años alcanzar este momento, pero mis jugadores nunca se arredraron”, dijo el entrenador de Seattle, Pete Carroll. “Estos jugadores tenían una fijación en ganar este partido a toda costa”.

Smith, de 24 años, que se convirtió en el noveno jugador defensivo que ganó el premio de MVP en el Super Bowl, anotó tras interceptar un pase de 69 yardas del mariscal de campo Peyton Manning.

“Ha sido un triunfo de todo el equipo porque todos los compañeros jugaron un gran partido y nos merecimos el triunfo”, declaró Smith. “Creo que mi jugada fue la que dio toda la confianza al resto del equipo y por eso tal vez me hayan dado el premio”, añadió.

Halcones Marinos de Seattle sumó su nombre a la lista de campeones de la NFL al adjudicarse el Súper Tazón XLVIII tran vencer a Denver en el Estadio de Gigantes de Nueva York.

Así, mientras Seattle suma su primera corona, a cambio de un subcampeonato, Denver sufrió su quinta derrota a cambio de dos victorias en el Juego Grande de la NFL.

Los emplumados ya habían jugado la versión XL, cuando perdieron por 21-10 ante Acereros de Pittsburgh.

Denver, por su parte, ganó las ediciones XXXII y XXXIII, pero perdió la XII, XXI, XXII, XXIV y ayer la XLVIII, para convertirse en el equipo más perdedor en la de todos los tiempos en el Súper Tazón.

En la historia del Super Bowl ha habido partidos memorables, como el que disputaron Bills de Búfalo y Gigantes de NY, que se coronaron gracias a que en la última jugada del partido el pateador Scott Norwood erró su intento de gol de campo de 47 yardas para el triunfo 20 a 19 de los neoyorquinos.

Otro encuentro destacado fue el que sostuvieron en 1973 los Delfines de Miami ante Pieles Rojas de Washington, en el Coliseo de Los Ángeles donde la escuadra guiada por el mariscal de campo Bob Griese se impuso 14-7, para de esta forma ser el único conjunto en la historia de la NFL en ser campeón invicto.

En el otro lado de la moneda hay que resaltar cuatro palizas que propinaron los ganadores: la primera en el Súper Tazón XVIII cuando Raiders de Los Ángeles apabullaron a Washington 38-9; posteriormente, en la edición XX, Osos de Chicago barrieron a Patriotas 46-10.

Otro partido que al final resultó muy disparejo fue el XXIV, cuando los 49ers de San Francisco masacraron a Broncos de Denver 55-10, y en la edición XXVII, cuando los Vaqueros de Dallas arrollaron a los Bills de Búfalo 52-17.