Familia pide ayuda para repatriar a víctimas de accidente en Diamond Bar

Presentan seis cargos de asesinato para la sospechosa del accidente múltiple en la autopista 60
Familia pide ayuda para repatriar a víctimas de accidente en Diamond Bar
Marco Fregoso, familiar de las víctimas, intenta describir el accidente.
Foto: La Opinión - Ciro César

Mientras la Fiscalía de Distrito presentó ayer múltiples cargos contra la joven que habría causado el accidente que mató a seis personas en la autopista 60, familiares de cuatro de las víctimas pidieron ayuda a la comunidad para sepultar sus restos en el estado mexicano de Jalisco.

“Todavía estamos conmocionados, afligidos, llorando, es algo que no podemos creer”, dijo Marco Fregoso, familiar de los fallecidos Gregorio Mejía-Martínez, de 47 años; Leticia Ibarra, de 42; Jessica Jasmine Mejía, de 20; y Ester Delgado, de 80.

Miembros de tres generaciones de esta familia que vino a Los Ángeles hace veinte años, proveniente del poblado de San Ignacio, en Jalisco, perdieron la vida trágicamente la madrugada del domingo. Regresaban a su casa en Huntington Park luego de pasar un buen rato en un casino de Inland Empire.

Pero en la carretera 60, en Diamond Bar, los impactó de frente un deportivo que era manejado en sentido contrario por Olivia Carolee Culbreath, de 21 años. La Fiscalía indicó ayer que hay evidencia suficiente de que la joven estaba bajo los efectos del alcohol en el momento del accidente.

En el aparatoso choque también fallecieron la hermana mayor de Culbreath, Maya Louise, de 24 años, y otro acompañante de la familia Ibarra, Kristin Melissa Young, de 21 años.

La sospechosa fue acusada ayer de seis cargos de asesinato. A los 17 años, había sido declarada culpable por conducir ebria (DUI) en el condado de San Bernardino y luego fue citada por lo menos en dos ocasiones por violaciones de tránsito, según las autoridades.

La única sobreviviente de la familia Ibarra, Maricruz, de 25 años, está deprimida y no quiere hablar ni con sus parientes, dijo Fregoso.

Ella fue la primera en enterarse de la desgracia. Al notar que no llegaban los suyos, manejó hasta el casino al que fueron. Poco después le notificaron las muertes.

“Maricruz perdió a su mamá, papá, hermana y abuela, es una huérfana. Ella no quiere hablar, está muy grave. Me pongo en sus zapatos y yo tampoco hablaría, esto pasó hace cuatro días”, expresó Reynoso.

Para tratar de cubrir los gastos del traslado de los cuerpos a Jalisco, como era voluntad de la abuela Ester, se ha realizado un lavado de autos en el Este de Los Ángeles (donde los Ibarra vivieron hasta finales de noviembre), así como colectas en los trabajos de sus parientes y en la escuela de Jessica (UEI de Huntington Park). “[Pero] el costo de cuatro personas fallecidas es muy grande”, dijo Fregoso.

Jessica soñaba con ser asistente de dentista. La escuela UEI la reconoció como “Estudiante del Mes”.

En la casa de los Ibarra en Huntington Park, que ocuparon desde el 1 de diciembre porque estaba más cerca de sus trabajos y de la escuela, ahora se escuchan rezos y llanto.

Afuera de la institución, Fregoso sostiene una hoja con fotos de los desaparecidos. Las imágenes, que tomó de un altar, están dentro de un corazón y tienen esta promesa: “Siempre los extrañaremos”.

Cualquier donativo con destino a la familia de las víctimas puede ser depositado directamente en la cuenta 443146902 de Chase Bank, a nombre de Mary Mejia Gift Trust.