Explosión mortal

Mueren cuatro turistas en un atentado contra un autobús

Explosión mortal
Una ambulancia responde en la localidad de Taba al atentado contra un bus de turistas.
Foto: EFE

EL CAIRO, Egipto.— Al menos tres turistas surcoreanos y un chófer egipcio murieron ayer y otras 14 personas resultaron heridas tras la explosión en el interior de un autobús en la localidad de Taba, en el sur del Sinaí egipcio.

El grupo yihadista Ansar Beit al Maqdis reivindicó el “ataque” contra el autobús.

“Como prometimos, gracias a Dios y a nuestros ‘muyahidines’, hicimos explotar el autobús en Taba y vamos a seguir orientando nuestros ataques a su economía, su turismo y el gas”, escribió el grupo en su cuenta oficial de la red social Twitter, sin especificar la forma en la que fue llevado a cabo el ataque.

Este grupo extremista, que adopta la ideología de Al Qaeda, es conocido por atacar a las fuerzas de seguridad egipcias, con mayor frecuencia en los últimos meses.

En un comunicado, el Ministerio del Interior señaló en un principio que tres turistas surcoreanos, así como el conductor del autobús, de nacionalidad egipcia, habían muerto por una explosión, cuyo origen todavía no había sido determinado, en la parte delantera del autobús.

El Ministerio de Sanidad rebajó luego en otra nota la cifra de muertos a tres -dos turistas surcoreanos y el chófer egipcio-, mientras que resultaron heridas otras trece personas de las cuarenta que viajaban en el autobús.

Ansar Beit al Maqdis ha reivindicado grandes atentados con coches bomba y asesinatos selectivos contra cargos de seguridad, como las cuatro explosiones registradas en El Cairo el pasado enero, o el derribo de un helicóptero militar en el mismo mes en el Sinaí.

Las autoridades egipcias han vinculado en numerosas ocasiones a Ansar Beit al Maqdis con los Hermanos Musulmanes, pero no han demostrado hasta el momento de forma fehaciente lazos operativos entre los dos grupos.

Se trata del primer ataque de estas características contra extranjeros en la turística península del Sinaí desde la destitución militar del gobierno del islamista Mohamed Mursi, el pasado julio.

Desde entonces el Sinaí se ha convertido en un foco de inestabilidad donde operan varios grupos extremistas que han incrementado sus acciones contra el Ejército y la Policía.