Protestas contra Maduro

Protestas contra Maduro
Protestas de estudiantes en Venezuela.
Foto: Archivo / EFE

Las Américas

Las imagenes son sobrecogedoras. La escena se inicia con un grupo de estudiantes perdiéndose de la vista al voltear una esquina, pocos segundos después se ve a ese mismo grupo regresando y se escucha un sonido como de balas.

En un instante, como en una escena de una caricatura, se observa a una persona caer al piso, y a sus compañeros detenerse para recogerlo. Es un video aficionado, tomado con la cámara de un celular, el único medio en estos días de enterarnos de lo que ocurre en las calles de Venezuela. Pero no son las cadenas de televisión venezolanas o de cualquier otra parte las que hacen públicos estos videos. Son las redes sociales las que traen estas escenas macabras.

El video en mención recoje el asesinato del joven estudiante Bassil Da Costa que cayó abatido en el primer día de protestas contra el gobierno totalitario de Nicolas Maduro, el pasado miércoles 12 de febrero.

El mismo día murieron dos estudiantes más gracias a las balas asesinas de los llamados “Colectivos” organizaciones ármadas al servicio de la “Revolución Bolivariana”. Pero estas escenas no se pueden observar en la televisión porque Maduro, gracias a los póderes otorgados por la Asamblea Nacional en Noviembre pasado puede cancelar frecuencias e impedir transmisiones en nombre de la defensa del bien público.

Mientras escribo, el segundo día de protestas ha concluido. La información escasea, los tuiteros que sobreviven reportan más muertes. Las cuentas de twiter están siendo bloqueadas también. Irónicamente, estos son estudiantes que nacieron con la Revolución Bolivariana del extinto Hugo Chávez y que ahora se revelan, cansados del desabastecimiento de los productos de primera necesidad y el alto grado delincuencial.

Caracas, la capital de Venezuela, es hoy por hoy una de las ciudades más peligrosas del mundo. Mientras tanto, el gobierno de Maduro acusa a los conglomerados sociales que marchan en las calles, de golpistas, de fascistas, de enemigos de la revolución, y no solo eso sino que le endilgan la responsabilidad de los muertos a los líderes de la oposición, como a Leopoldo López, cuya captura se ha ordenado bajo los cargos de terrorismo, asesinato, incitación a la violencia y no se cuantas barbaridades más.

Una sola cosa es cierta, estos cientos de miles de estudiantes que desfilan por las calles de las principales ciudades venezolanas están resueltos y no van a detenerse hasta sacar a Maduro del poder.

¿Qué futuro le espera a Venezuela?

Un baño de sangre que sólo podrá ser evitado si las fuerzas armadas reconocen lo inevitable, la Revolución Bolivariana tiene que llegar a su fin y deberá instalarse un nuevo gobierno que salve lo que queda salvable después de la aventura del llamado socialismo del siglo XXI. La que cuyo autor, Hans Dieterich, es ahora acusado de traidor al reconocer que el modelo, en la forma aplicada por Chávez, fue un rotundo fracaso. Que Dios proteja a Venezuela y a los venezolanos.