¿Eres compradora compulsiva o shopaholic?

Si tu forma de comprar te genera problemas, es posible que sufras algún trastorno psicológico.

Si sientes remordimiento después de comprar, culpa y ansiedad, es posible que seas shopaholic.
Si sientes remordimiento después de comprar, culpa y ansiedad, es posible que seas shopaholic.
Foto: Shutterstock

Un comprador compulsivo o shopaholic es aquella persona que compra lo que no necesita con el dinero que no tiene. Se trata de un deseo irrefrenable de adquirir productos, que sobrepasa la misma necesidad.

En un intento por dar valor a su existencia, un comprador compulsivo se entrega por completo al acto de consumir. De este modo, comprar se vuelve algo inevitable, una acción que incluso puede llegar a condicionar la vida cotidiana.

Consumo, ¿cuándo es normal y cuándo patológico?

De acuerdo a diferentes estudios, en Estados Unidos entre el 2 y el 8 % de la población padece de este tipo de adicción social. Se presenta con más frecuencia en las grandes ciudades, donde socialmente se avala o se festeja el consumo como un signo de crecimiento y prosperidad. Las causas de este tipo de adicción pueden ser múltiples: insatisfacción personal, aburrimiento, ansiedad, inseguridad.

En general, el consumo origina placer, ¿pero cómo es que ese sentimiento efímero se apodera de nuestras decisiones? A menudo, al gusto momentáneo por comprar en exceso le siguen remordimientos, peleas familiares por los gastos desmedidos, culpa, depresión y ansiedad. Sentimientos que sólo parecen aliviarse después de un nuevo atracón consumista. Es como querer llenar un agujero interno que no tiene fondo con productos de consumo. Imposible, ¿no?

Trastornos asociados

Frecuentemente la necesidad obsesiva de gastar esconde algún trastorno psicológico. En ningún caso se trata del deseo habitual que surge de aprovechar la última liquidación de zapatos o de comprarse un vestido nuevo. En este sentido, la obsesión por comprar es la expresión de que algo no está bien en nuestro interior. Por eso, es natural que la compulsión de consumir se asocie a cuadros depresivos, trastornos de alimentación y cleptomanía.

Hombres y mujeres pueden padecer este tipo de adición, aunque es más frecuente entre las mujeres. Al parecer es fruto de dos mecanismos internos: el hábito adquirido de repetir compulsivamente una conducta que resultó placentera en un primer momento o una forma de evadir los problemas personales. Se cae entonces en un círculo vicioso, donde la insatisfacción trata de aliviarse con un placer volátil, para volver a convertirse en una nueva insatisfacción.

Buscar ayuda

En caso de que notes que algo de esto te puede estar pasando no dudes en consultar a un profesional. La psicoterapia es el primer paso. A partir de allí, el profesional decidirá si es necesario que tomes algún tipo de psicofármaco.

Además, te ayudará a conocer el trasfondo oculto detrás de tus problemas de adicción. Esto, por otra parte, te ayudará a sentirte más plena, sin sentir más la necesidad compulsiva de consumir.