¡Vaya desayuno!

El restaurante Guelaguetza ofrece lo mejor de la cocina prehispánica oaxaqueña

¡Vaya desayuno!
Un rico chocolate espumoso con pan de yema.
Foto: Especial para La Opinión - René Miranda

Lucero Amador-Mirandalucero.amador@laopinion.com

Son los “reyes” del mole, pero en el restaurante Guelaguetza, hay mucho más que explorar sólo esa rica variedad de salsas.

Ese lugar se ha convertido en la más deliciosa opción no sólo de los oaxaqueños o los mexicanos: latinos en general y anglos se han unido a la experiencia de llevar a su paladar lo auténtico de la cocina mexicana. Si quiere comenzar bien el día con un rico desayuno, las opciones son muy diversas.

Para comenzar, se recomienda saborear una rica taza con café de olla ($2.50), aunque el chocolate (de agua $3.95 y de leche $4.50) acompañado de un pan de yema, le será muy difícil rechazar. Existen también otras bebidas, que no con facilidad encontrará en otros locales como el atole blanco ($3.50), de panela con granillo ($3.95) y el champurrado ($4.50). Los desayunos, a simple vista, le parecerán igual a los que lee en otros menús de comida mexicana, pero no se deje llevar por las apariencias. Los huevos divorciados ($8.95), por ejemplo, se sirven bañados en salsa de tomate y salsa verde de tomatillo, son servidos con chilaquiles y frijoles refritos. Los chilaquiles de pasilla ($9.95) son otra buena opción. Los platillos son presentados en grandes porciones.

El restaurante Guelaguetza ha recibido las mejores críticas gastronómicas. Ha sabido conservar las tradiciones típicas y exigentes de la cocina oaxaqueña, pero también han logrado balancear, con todo y sus moles, a un sector que no tan fácil le gusta experimentar con los sabores agridulces y picantes.