Asesinan a otra reina venezolana

Modelo preparaba su viaje a EEUU, pero antes quiso 'luchar por su país'
Asesinan a otra reina venezolana
Génesis Carmona.
Foto: EFE

Venezuela vivió ayer su octava jornada de alta tensión entre lágrimas: Génesis Carmona, Miss Turismo Carabobo 2013, falleció víctima del balazo que recibió en la cabeza durante la marcha pacífica del martes en Valencia.

Si hay algo que se admira en el país del petróleo, es la belleza. El suceso violento fue protagonizado una vez más por paramilitares oficialistas, que se han erigido en la fuerza de choque del chavismo durante este aluvión de protestas, que se desarrolla en paralelo a una aguda crisis económica.

“Llegó una banda de motorizados, afines al gobierno. Salimos corriendo y Génesis [21 años] se separó de su mamá. Cayó al piso y pensaron que se había desmayado. El novio de su hermana la subió a una moto y en el camino al hospital se dieron cuenta de que tenía un disparo en la cara”, narró a La Opinión Andenyl Barbosa, prima de la modelo asesinada.

Sofocando las lágrimas para hablar con el reportero, la estudiante de solo 14 años desveló que la Miss preparaba su viaje inmediato a Estados Unidos, “porque su madre tiene mucho pánico a la violencia. Pero ella, antes de irse, quería luchar por su país. No tenía miedo, estaba feliz, con su pancarta…”.

El ataque de los paramilitares oficialistas, retratado por la prensa local y por ciudadanos con sus cámaras, ocasionó heridas de bala a ocho personas. Una de ellas, el joven Enyerson Ramos, fue intervenido de urgencia tras recibir un balazo que le perforó un pulmón. “Aquí se combaten ideas con balas”, se quejó Lilian Gutiérrez, tía del herido.

Pocas horas antes de este ataque, el gobernador Francisco Ameliach lanzó un mensaje soflama a través de Twitter: “Unidades de Batalla Hugo Chávez prepararse para el contraataque fulminante. Diosdado Cabello dará la orden”. El primer mandatario de Carabobo es uno de los militares más poderosos del chavismo.

Activistas de varias Ong, como Provea, han recabado “declaraciones violatorias de derechos humanos” de importantes funcionarios del oficialismo, empezando por el propio Ameliach y siguiendo con dos ministras de Maduro. Y acabando con toda una sorpresa: la Defensora del Pueblo.

Cuatro jóvenes han perdido la vida a manos de oficialistas desde el estallido de la crisis la semana pasada. El primero, Bassil Dacosta, cayó abatido por un balazo en la nuca tras la marcha pacífica del 12 de febrero. Documentos audiovisuales y las pruebas periciales inculpan a un grupo de agentes de inteligencia y de paramilitares que descargaron sus armas contra medio centenar de jóvenes en las inmediaciones de la Fiscalía.

El segundo joven muerto fue Roberto Redman, en la noche de aquel día. Un motorista armado le disparó en la cabeza cuando protestaba contra la represión del Gobierno. Testigos presenciales inculpan a un colectivo revolucionario que atacaba a los manifestantes.

El tercero ha alcanzado menor resonancia pública. Se trata de José Ernesto Méndez, de 17 años, quien sufrió heridas muy graves en la cabeza tras ser atropellado mientras cortaba una calle en Carúpano, al este del país. Un diputado opositor acusó a un contratista de la estatal Petróleos de Venezuela de embestir con saña contra el muchacho.

Al margen de estos tres jóvenes y de la propia miss Turismo, también fue asesinado Juan Montoya, alias Juancho, uno de los principales líderes de los colectivos radicales del barrio 23 de Enero, bastión de la revolución en Caracas. La policía baraja la posibilidad de que se tratase de una venganza, de hecho las pruebas balísticas sostienen que la misma arma le mató a él y a Dacosta.

Dolor y lágrimas. La familia de Génesis estaba “en shock” ante un desenlace que al principio no esperaban. “Nos dijeron que se iba a recuperar, pero luego pidieron donantes”, añade su prima, que se encargó de hacer los llamamientos a través de la radio y las redes sociales. Los médicos indicaron que la joven había perdido un ojo, mientras su estado se agravaba progresivamente. “Estuvimos esperando el milagro”, se lamentó Barbosa.