Tranquiliza a militares

Santos les promete que su futuro no está en juego por negociaciones con FARC

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, hizo una enérgica defensa de las instituciones militares, ayer.
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, hizo una enérgica defensa de las instituciones militares, ayer.
Foto: Notimex

BOGOTÁ, Colombia (EFE).— El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, dio ayer un carpetazo al escándalo por presunta corrupción en el Ejército con la instalación de una nueva cúpula militar y la promesa a las Fuerzas Armadas de que su futuro no está en juego en las negociaciones de paz con las FARC en Cuba.

Santos encabezó en la Escuela Militar de Cadetes José María Córdoba de Bogotá el acto de reconocimiento de la tropa por parte de los comandantes nombrados esta semana como parte de una renovación de la jerarquía militar, cambio precipitado por las denuncias publicadas por la revista Semana sobre contratos amañados y otras irregularidades.

En su discurso, el mandatario puso énfasis en la necesidad de actuar “con severidad” ante los enemigos internos de las instituciones, y defendió el papel de las Fuerzas Militares como garantes de la estabilidad democrática, que no se verá disminuido en caso de que se firme un acuerdo de paz con la guerrilla.

“Los enemigos internos son enemigos peligrosos, porque van debilitando las bases de las instituciones, la credibilidad y legitimidad de las instituciones”, dijo el Presidente ante los nuevos comandantes.

La nueva cúpula está encabezada por el general Juan Pablo Rodríguez Barragán, quien dejó la jefatura del Ejército para asumir el Comando de las Fuerzas Militares y aseguró ayer que no habrá tolerancia ante la corrupción.

También asumieron el nuevo jefe del Estado Mayor Conjunto, general Javier Flórez, y el comandante del Ejército, Jaime Lasprilla Villamizar.

“Son tres oficiales guerreros, son tres oficiales patriotas”, dijo Santos, tras lo cual les recordó que emprenden “nuevas responsabilidades en un punto de inflexión” de la historia colombiana por las transformaciones que impulsa su Gobierno y en especial por la posibilidad de alcanzar la paz.

Las negociaciones que el Gobierno lleva a cabo en Cuba desde noviembre de 2012 con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ocuparon parte del discurso del Presidente, quien aseguró que en esos diálogos hay “líneas rojas” que no permitirá que se traspasen y una de ellas es negociar el futuro de las Fuerzas Militares.

“Ustedes no están, ni estarán en las discusiones con las FARC”, dijo Santos.

Según el presidente, desde que pensó en la posibilidad de negociar con las FARC ha tenido “muy claro” a dónde quiere llegar, qué se va a negociar, “qué está en la mesa de negociación y qué no está”.

El jefe de Estado agregó que su Gobierno será “flexible y hasta generoso” en lo que se pactó que sería discutido en los diálogos, pero no permitirá que las propuestas de los rebeldes traspasen determinadas líneas rojas.

“Una de esas líneas rojas son nuestras Fuerzas Armadas. Cualquier modificación, cualquier cambio que puedan sufrir nuestras Fuerzas Armadas si llega la paz, la haremos nosotros. La haremos en forma concertada, Gobierno y Fuerzas Armadas”, sentenció.

Sectores militares ven con desconfianza los diálogos de paz que se desarrollan en La Habana porque temen que un acuerdo con la guerrilla suponga una pérdida de poder, en especial del Ejército que, como recordó ayer Santos, es “el único al que le ha tocado combatir durante los últimos 50 años”.

Para disipar esas preocupaciones el mandatario reiteró que para poder preservar la paz, Colombia necesitará “unas Fuerzas Armadas fuertes, eficaces, eficientes, contundentes”.

El Presidente aseguró también que cualquier beneficio en materia de justicia transicional que se aplique a los rebeldes que dejen las armas también se extenderá a los miembros de las Fuerzas Armadas, otro punto de preocupación de los militares que temen impunidad en los crímenes de la guerrilla y castigo para sus delitos en actos de servicio.

“Si llegamos a unos acuerdos y hay beneficios, tengan la absoluta certeza de que yo no permitiré que esos beneficios no sean también para los miembros de nuestras Fuerzas Militares, de nuestras Fuerzas Armadas, que un gran sacrificio han hecho para, precisamente, lograr que hoy estemos conversando en La Habana sobre la posibilidad de paz”, sentenció.

Santos subrayó que los mecanismos para darle seguridad jurídica a los militares deben ser fortalecidos porque, dijo, “hay muchos que están interesados en debilitar las Fuerzas por esa vía”.