Capturan a ‘El Chapo’

El arresto del narco es un triunfo para el presidente mexicano pero no representa el fin del cártel de Sinaloa

Autoridades mexicanas arrestaron ayer  en Mazatlán a Joaquín 'El Chapo' Guzmán.
Autoridades mexicanas arrestaron ayer en Mazatlán a Joaquín 'El Chapo' Guzmán.
Foto: Getty Images

MEXICO (EFE).— La caída del capo mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán favorece la imagen del Gobierno de Enrique Peña Nieto, golpeada en las últimas semanas por la crisis de seguridad en Michoacán, pero no afectará la operación del cártel que encabezaba, dijeron expertos.

El doctor en Asuntos Internacionales Jorge Chabat, experto en temas de seguridad y narcotráfico, consideró que la captura del capo “sin duda constituye un gran logro” del Gobierno de Peña Nieto en términos de imagen.

El catedrático del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) opinó que la acción contribuirá a disipar la percepción de que el mandatario pactaría con el crimen organizado.

Sin embargo, apuntó que la operación realizada ayer en el puerto de Mazatlán no tendrá un impacto inmediato en los flujos de drogas, ya que el cártel de Sinaloa, encabezado por Guzmán, es “de lejos” la mayor organización del narcotráfico en México, con ramificaciones globales.

Asimismo, descartó que se suscite una pugna por el liderazgo al interior del cártel, cuya “línea de sucesión está más o menos clara” en favor de Ismael “El Mayo” Zambada, quien de hecho ya controla las operaciones de la agrupación.

El arresto fue, en cierta forma, una “jubilación anticipada” para Guzmán, dijo el experto, quien señaló que otros cárteles probablemente tampoco intentarán aprovechar el hecho, dada la fortaleza de la organización de Sinaloa y el debilitamiento de los s rivales por las acciones del Gobierno.

A su vez, el periodista Marco Lara, experto en temas de narcotráfico, dijo a Efe que la captura de Guzmán “tiene un peso simbólico importante” porque se trataba del principal traficante de drogas a nivel global.

Fue el personaje que ocupó el sitio del narcotraficante colombiano Pablo Escobar, jefe del cártel de Medellín, abatido el 2 de diciembre de 1993 cuando huía de la Policía, afirmó Lara.

La detención de Guzmán, abundó, “le da aire al Gobierno federal con todos los líos” que enfrenta por “la coyuntura crítica de las reformas” constitucionales.

El Gobierno de Peña Nieto también enfrenta la crisis de violencia en el estado de Michoacán, donde las acciones del cártel de Los Caballeros Templarios y la proliferación de autodefensas creadas para combatir a los criminales forzaron un amplio operativo federal ante la ineficacia de las autoridades estatales.

La organización criminal de Sinaloa, además del tráfico de drogas, abarca alrededor de 20 giros ilegales, entre ellos el secuestro, la extorsión y el lavado de dinero, y opera más allá de las fronteras mexicanas. “El tema es mucho más complejo que solo a nivel nacional”, apuntó Lara, y destacó que dicho cártel podría tener “intereses económicos” en más de 40 países.

“La detención de su figura más emblemática no tendría por qué impactar en el negocio”, expuso, ya que dentro de la agrupación hay otros liderazgos importantes como el de “El Mayo” Zambada, quien es “una especie de rostro” del cártel, o el de Juan José Esparragoza, alias “El Azul”.

Sin embargo, admitió el experto, hay especulación en la medida en que los intereses del cártel “son globales y la puja por el predominio” también lo es. Su estructura tiene muchas ramificaciones, acotó.