Economía con mal tiempo

Empresas resienten el crudo invierno que se vive en el país
Economía con mal tiempo
Vista de una alerta en la pantalla sobre una tormenta de nieve en Atlanta a mediados de febrero.
Foto: EFE

NUEVA YORK.— El miércoles una nueva tormenta volverá a dejar nieve en el Noreste y el Medioeste del país. Más nieve y más bajas temperaturas en un invierno que está enfriando la economía.

Lo saben los camareros de muchos restaurantes y bares que han visto reducidos sus ingresos al recoger menos propinas de una clientela que no ha llenado los locales. “Las cenas de grandes grupos han desaparecido”, explicaba el dueño de un restaurante de Brooklyn.

También lo saben las grandes cadenas de restaurantes. El pasado día 10, McDonald’s informó que su facturación en enero en EEUU había caído un 3,3%, en parte “por el severo clima invernal”.

En la industria también han caído los pedidos y en enero se empezaron a construir un 16% de viviendas menos que en el mes anterior.

El frío no es buen aliado de la construcción y el sector inmobiliario. Las ventas de casas fueron un 5.1% menores en enero y los constructores dicen que hay pocas visitas de gente interesada en comprar.

Ni casas, ni moda, ni coches, las ventas al por menor fueron un 0.4% más bajas en enero. El empleo, lleva meses resintiéndose.

El gasto de los consumidores supone el 70% de la economía del país y viendo el frío ánimo de estos durante este inusual invierno, los economistas, que nunca habían usado la palabra “clima” tan asiduamente como hasta ahora, creen que el crecimiento del primer trimestre se cobrará medio punto solo por las inclemencias del tiempo.

Eso si, McDonald’s y los economistas hablan de la severidad del tiempo “entre otros factores”.

Cuando llegue la primavera aflorarán estos factores que perjudican una recuperación que no gana fuerza.

Desde 2011, la evolución del PIB refleja periodos de crecimiento, cuando se preparan inventarios, seguidos de otros que registran un retroceso.

Las variaciones son acusadas. No hay estabilización tras la crisis, y la tendencia de crecimiento en los últimos tres años es a la baja, especialmente desde que van desapareciendo los efectos de los estímulos. La economía tiene más problemas que el frío.