Proliferan centros de sobriedad en Tijuana

Estilo de la bajada
Proliferan centros de sobriedad en Tijuana
Fernando C. se rehabilita en la Clínica Nuevo Ser de Tijuana.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

La gran oferta de centros de tratamientos de adicciones en Tijuana sólo se entiende por la cercanía con Estados Unidos, el más grande productor de consumidores de drogas del mundo.

Con la reciente apertura de “Baja del Sol”, propiedad del ex boxeador Julio César Chávez, son cinco las clínicas profesionales en esa ciudad que atienden el abuso de sustancias, además de los distintos centros que ofrecen servicios no tan especializados y a menor costo.

Estos lugares son criticados porque no dan un trato digno a los pacientes, no tienen expertos y sólo se enfocan en la “contención”, impedir por cualquier medio que la persona se drogue.

“Hay lugares donde en vez de doctores tienen veterinarios, donde ‘ah, no quieres aprender, pues no te doy de comer’. Los golpean, los amarran, maltratan, duermen diez personas en un cuarto de este tamaño [una oficina pequeña]”, dice Antonio Marchina, representante de la clínica “Nuevo Ser”.

Sólo en Sacramento, la cantidad de varones arrestados que dieron positivo por consumir cristal, como también se le conoce, creció un 43%, de acuerdo al estudio de la DEA.

En la inauguración de su clínica, en la carretera de cuota Tijuana-Rosarito, Chávez, un drogadicto en recuperación, dijo que no es vista como un negocio, sino como la oportunidad de asistir a otros. “Es un proyecto de vida que sirve para ayudar a gente con adicciones, cualquier adicción”, dijo a la prensa.