‘No alimentes a los gnomos’

Evita malos entendidos al utilizar tus redes sociales con estas sencillas normas de comportamiento online.

Hay quienes aseguran que la aparición y auge de las redes sociales causaron un cambio social tan grande como el de la Revolución industrial. El fenómeno digital de los últimos años, por ejemplo, introdujo palabras que no existían 10 años atrás. Ya no compartimos una noticia, sino que la “twitte-amos”; no buscamos a nuestros amigos, los “facebook-eamos”.

El uso de las redes sociales también introdujo nuevos protocolos y reglas de “etiqueta digital”, creadas para que internet pueda seguir siendo un sitio de recursos y conexiones infinitas y no un sitio de discusiones y disgustos. Es todo cuestión de sentido común y “buena etiqueta”.

Estas simples reglas te evitarán peleas digitales innecesarias e infructuosas.

En el nuevo vocabulario digital, un gnomo o “troll” es aquella persona que comienza discusiones en la internet con comentarios provocativos o fuera de lugar, para causar peleas o acosar a otros usuarios. Varias publicaciones digitales han tenido que cerrar sus foros de comentarios por culpa de los trolls, quienes al refugiarse en el anonimato se desinhiben y agreden a otros lectores.

1. Cuando un troll hace un comentario ofensivo en tu muro, lo mejor que puedes hacer es ignorarlo. No siempre es fácil, pero si te enganchas, lo único que lograrás es darle lugar a que te siga agrediendo. No dejes salir a tu troll interior.

2. Hay comentarios que logran despertar nuestro troll interior y temporalmente convertirnos en uno de ellos. La próxima vez que te enfurezca un comentario, recuerda la regla de oro de nunca contestar ni enviar correos electrónicos en ese momento. En ciertas ocasiones puede ser difícil de abstenerse, pero si lo logras, te evitarás muchos problemas.

3. Antes de responder electrónicamente a un comentario o correo que te enfureció, ve a dar una vuelta, habla con amigos, o mejor aún, apaga la computadora. Recuerda que es difícil darle un tono a los mensajes escritos, lo que hace que se presten a malos entendidos.

4. Si se trata de un comentario o una noticia con la que estás en desacuerdo y sientes que tu misión en la vida es explicarle al resto de los lectores que están equivocados, lee primero los comentarios que se hicieron hasta ese momento. Quizás otra persona se enfureció tanto como tú y ya escribió lo que tenías planeado compartir.

5. Si después de intentarlo aún sientes que necesitas escribir o enviar algo, trata de pensar en preguntas en lugar de afirmaciones. Esto te ayudará a calmarte y sentarás las bases de un puente, en lugar de una pared. De eso se tratan las redes sociales, después de todo.