Muerte de detenido en centro migratorio de CA pudo evitarse

Un reporte médico revela que la muerte de un inmigrante indocumentado en centro migratorio de Adelanto pudo prevenirse
Muerte de detenido en centro migratorio de CA pudo evitarse
Fernando Domínguez Valdivia en la sala de cuidados intensivos. Domínguez murió de pulmonía después de pasar unos meses en el Centro de Detención Migratorio Adelanto.
Foto: Suministrada

Juana López siempre supo que si a su hijo Fernando Domínguez Valdivia le hubieran dado atención médica adecuada y oportuna, no hubiera muerto bajo la custodia del Centro de Detención Migratorio Adelanto hace tres años.

Una investigación médica del Gobierno federal, que recién fue hecha pública, comprobó sus sospechas. La muerte de su hijo “pudo haberse prevenido”, concluye la indagatoria.

“Ahora solo espero justicia”, dice López con los ojos enrojecidos por el llanto, y con una voz que aún sale llena de enojo.

Fernando Domínguez, de 58 años, quien llevaba más de 25 años como indocumentado en los Estados Unidos, fue arrestado el 23 de noviembre de 2011. Fue entregado a Migración por la policía local en menos de 72 horas y casi cuatro meses después, el 14 de marzo de 2012, murió de pulmonía en el Hospital Comunitario Victor Valley a donde fue trasladado alrededor de tres semanas antes.

“Cuando nosotros lo fuimos a ver al hospital, él ya no hablaba, no nos conocía. Estaba muy mal, pero yo me hice ilusiones que si le daban la medicina adecuada, se iba aliviar”, recuerda la madre. Fernando Domínguez murió tres días después.

Reyes López Valdivia, hermano menor del difunto dice que a través de otro inmigrante que salió del Centro de Detención Adelanto, pudieron saber que el estado de salud de Domínguez había sido crítico por varias semanas. Se desmayaba con frecuencia, cuando pedía por un médico, se tardaban días, sólo para darle una pastillas, dice Reyes.

“Nos contó que el lugar era muy frío, que el agua se filtraba“, agrega.

A través del Consulado de México, Juana López se puso en contacto con el abogado Arnoldo Casillas quien entabló una demanda contra la corporación GEO Group Inc. que administra el centro de detención Adelanto para el Servicio de Migración y Aduanas (ICE). La querella es también contra los trabajadores de GEO Group.

La demanda es por negligencia médica y fue interpuesta en marzo de 2013 en la Corte de Victorville en el condado de San Bernardino”, explicó el abogado. “Esperamos que el caso se resuelva en un año, y obtener una compensación de 250 mil dólares porque ese es el límite que la ley aprueba en estos casos”, agregó.

Más allá de la indemnización, la afligida madre busca que un fallo favorable dé como resultado un trato mejor a los detenidos que están en espera de su proceso migratorio, en particular a aquellos que han esperado por años que Migración responda a sus peticiones, como era el caso de su hijo.

“A sus 58 años, era un hombre sano, padre de dos hijos”, precisa llorosa Juana López.

El abogado Casillas dijo que un reporte reciente del Departamento de Seguridad de la Nación (DHS) sobre la muerte de Domínguez, los hace tener toda la confianza en ganar el caso.

La investigación concluye que el personal médico falló en proporcionarle cuidado médico, y que su muerte pudo haberse prevenido si se le hubiera dado un nivel de atención aceptable mientras estaba en custodia.

Virginia Kice, portavoz del Servicio de Migración y Aduanas (ICE) no comentó sobre la muerte de Domínguez ya que dijo que es política de la dependencia no hablar sobre los casos en litigio.

Hizo ver que al menos dos inmigrantes más han muerto en los centros de detención de California en los últimos dos años. El caso más reciente ocurrió en el Centro de Otay en San Diego donde murió de un fallo cardiaco la inmigrante jamaicana Marjorie AnnMarie Bell, de 48 años, el 14 de febrero pasado.

Según la organización Detention Watch Network, desde 2003, en todo el país, 141 inmigrantes han muerto en los 250 centros de detención de inmigración. Entre las causas figuran la asfixia, ataques cardiacos y ahogamiento.

Según ICE, ellos mantienen un esfuerzo por reformar sus servicios de salud médico y mentales desde 2009, y han hecho cambios significativos que atienden la amplia mayoría de quejas acerca de los sistemas de detención.

“Hemos sabido a través de los abogados de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) que han empezado a hacer cambios. Desgraciadamente para Fernando ya es muy tarde”, indicó el abogado Casillas.

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