Futuro incierto de presupuesto para año fiscal 2015

La Casa Blanca asegura que plan beneficiará a familias hispanas.
Futuro incierto de presupuesto para año fiscal 2015
El plan está centrado en la idea de disminuir las desigualdades económicas, crear empleos y fortalecer a la clase media
Foto: EFE

Washington, D.C. – El presidente Barack Obama presentó este martes su plan presupuestario de 3,9 billones de dólares para el año fiscal 2015, repleto de inversiones y recortes tributarios que, según la Casa Blanca, beneficiarán a las familias latinas, pero éste afronta un futuro incierto en el Congreso.

Obama presentó su plan de gastos desde una escuela primaria en Washington, D.C., centrado en la idea de disminuir las desigualdades económicas, crear empleos y fortalecer a la clase media.

El plan receta fuertes inversiones en la infraestructura, educación, y recortes o créditos tributarios para las clases trabajadora y clase media, que siguen sintiendo las secuelas de la reciente recesión económica.

La medida duplicaría a mil dólares el crédito tributario por ingresos, conocido por su sigla en inglés EITC, a 13,5 millones de trabajadores sin hijos, incluyendo a a 3,3 millones de latinos y a trabajadores menores de 25 años.

También amplía el crédito tributario por hijos menores (CTC), de manera que, además del crédito que ya reciben, las familias con hasta dos hijos menores de cinco años puedan recibir un crédito adicional de hasta $4,000 por niño.

Aparte del Seguro Social, el EITC y el CTC conforman dos componentes clave de los programas anti-pobreza en EEUU, y en 2012 rescataron de la pobreza a poco más de diez millones de personas.

Entre otros elementos, la propuesta extiende de forma permanente un crédito tributario que beneficia a 11,5 millones de familias y estudiantes univeritarios en un promedio de más de $1,100.

Obama también ha solicitado $30 millones para programas de alimentos durante el verano, cuando los niños pobres no tienen almuerzos escolares gratis, y $20.000 millones en ayuda de vivienda para más de 2,2 millones de familias de bajos recursos.

Según una hoja de datos distribuida por la Casa Blanca, el presupuesto otorga $75 millones para apoyar estrategias que reduzcan los costos en universidades e instituciones que atienden a estudiantes negros y latinos, y respalda también las becas “Pell” para incrementar el acceso a la enseñanza superior.

El plan también invierte más de $3.000 millones para que los gobiernos estatales ofrezcan capacitación laboral para más de 20 millones de estadounidenses en 2,500 centros laborales en EEUU.

Aunque fue aplaudido por los demócratas y grupos progresistas, el plan de Obama se topó de inmediato con críticas de la bancada republicana en el Congreso, y lo más probable es que no sea sometido a debate y voto en el futuro cercano.

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner dijo que el plan no reduce el gasto público lo suficiente, “es probablemente el más irresponsable hasta la fecha” y no responde a los “graves retos fiscales que están minando el futuro de nuestros hijos y nietos”.

Obama también enfrentó críticas de grupos pro-reforma migratoria porque en el apartado para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), incluye $2,600 millones para continuar las deportaciones, y fondos para el programa de “Comunidades Seguras”, que permite a la policía local hacer las veces de agentes de Inmigración.