Obama pide $2,600 millones para operaciones de ICE

El Presidente de EEUU presentó su plan presupuestario que también incluye más fondos para tareas de vigilancia fronteriza
Obama pide $2,600 millones para operaciones de ICE
Desde el 2009 el gobierno de Obama ha deportado a cerca de dos millones de personas.
Foto: Getty

Washington – El presidente de EEUU, Barack Obama, presentó este martes su plan presupuestario de más de 3,9 billones de dólares para el año fiscal 2015, que incluye $2,600 millones para las deportaciones y vigilancia fronteriza, lo que suscitó críticas de grupos pro reforma migratoria.

El presupuesto solicitado para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) es de $38,200 millones en fondos discrecionales, de los cuales la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) y la de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP) abarcan un 9% y un 21%, respectivamente.

A continuación, un resumen de los fondos destinados a tareas migratorias y de seguridad fronteriza, según la solicitud presupuestaria de 170 páginas para el DHS:

  • $2,600 millones para ICE para el arresto y deportación de indocumentados, incluyendo “fondos para la supervisión de más de 60,000” indocumentados, $1,300 millones para 30,539 camas en centros de detención para “extranjeros de alto riesgo”, y $94.1 millones para “alternativas” a la detención de indocumentados de bajo riesgo.
  • $131.6 millones para el arresto de extranjeros fugitivos que suponen “el mayor riesgo para la seguridad pública”.
  • $322.4 millones para la deportación de indocumentados en cárceles locales, estatales y federales.
  • $1,800 millones para la detención “segura y humana” de personas sujetas a “detención obligatoria” o que representan un riesgo de fuga o para la seguridad pública.
  • $229.1 millones para el traslado de indocumentados bajo custodia de ICE y su deportación.
  • $24 millones para el programa ICE 287(g) (“Comunidades Seguras”), que permite a agentes policiales hacer las veces de agentes de Inmigración.
  • $362 millones para infraestructura y tecnología de vigilancia contra actividades ilegales en la frontera.
  • $124,8 millones para ampliar el programa federal de “E-Verify” para verificar el estatus migratorio de los empleados.
  • $184.9 millones para agilizar un sistema de trámites electrónicos.
  • $10 millones para programas de integración de los inmigrantes.

Obama siempre ha repetido su compromiso con la reforma migratoria y que ésta es una obligación del Congreso de EEUU.

Aunque el presidente también ha dicho que la prioridad es la deportación de criminales e individuos que amenazan la seguridad pública o nacional, grupos pro reforma le echan en cara que desde 2009 su gobierno ha deportado a cerca de dos millones de personas –no todas con antecedentes penales- profundizando la crisis por las separaciones familiares.

Silky Shah, director ejecutivo del Detention Watch Network (DWN), dijo que su grupo está “decepcionado” de que la Administración Obama siga dando prioridad a la “detención y deportación masiva de inmigrantes”.

Aunque el número de camas en centros de detención ha bajado respecto al año fiscal 2014, los fondos “subrayan el uso de cuotas y es un obstáculo hacia una verdadera reforma del sistema de detenciones, que está plagado de abusos”, agregó.

Por su parte, Pablo Alvarado, de la Red Nacional de Jornaleros (NDLON), acusó de “hipocresía” a Obama y consideró que cada dólar invertido en “Comunidades Seguras” es “un dólar malgastado en una maquinaria de deportaciones inhumana, destructiva y derrochadora”.

“Si de verdad apoya la vía hacia la ciudadanía que aprobó el Senado, su propuesta presupuestaria debe reflejarlo. No puede ser un reformista migratorio y un deportador-en-jefe al mismo tiempo”, argumentó.

El presidente del Caucus Demócrata de la Cámara de Representantes, el legislador californiano Xavier Becerra, elogió el plan presupuestario como una herramienta para crear empleos, y no mencionó la controversia de las deportaciones, pese a que California es uno de los estados fronterizos afectados por esa política.

Según estadísticas de CBP, el número de arrestos en la frontera sur en el año fiscal 2013 aumentó por segundo año consecutivo y totalizó 420,789.

Maria.pena@impremedia.com