Papa coloca a hombres de confianza en banco vaticano

El papa Francisco prepara una reforma aún más profunda en las finanzas de la Santa Sede
Papa coloca a hombres de confianza en banco vaticano
Francisco está más atento al Instituto para las Obras de Religión.
Foto: Archivo

Ciudad del Vaticano.- El Papa Francisco decidió colocar a hombres de su confianza en puestos de control y vigilancia clave para las finanzas del Vaticano, mientras prepara una reforma aún más profunda en esa área.

La sala de prensa del Vaticano anunció este martes que uno de los cardenales más cercanos al pontífice, el español Santos Abril y Castelló, será el presidente de la comisión encargada de dirigir el Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como “banco del Vaticano”.

Apenas en enero pasado fue el mismo Jorge Mario Bergoglio quien renovó a los cinco miembros de la comisión cardenalicia de vigilancia sobre el IOR, luego que los anteriores permanecían en sus cargos desde el pontificado de Benedicto XVI.

El Papa estableció que los nuevos integrantes fueran Thomas Christopher Collins, arzobispo de Toronto; Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano; Christoph Schönborn, arzobispo de Viena, y Jean-Louis Tauran, presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso.

Completó la lista Abril y Castelló, arcipreste de la Basílica Papal de Santa María la Mayor, votado por los otros cuatro como presidente de la misma comisión.

La comisión cardenalicia es convocada por el cardenal presidente al menos dos veces al año para examinar los reportes sobre los principales procesos de negocios y la estrategia general presentada por el Consejo de Administración del IOR.

Apenas el lunes, el obispo de Roma nombró a otro de sus hombres de confianza, su secretario personal Alfred Xuereb, como el “número dos” de la flamante Secretaría de Economía del Vaticano, un organismo creado el pasado 24 de febrero.

El nuevo organismo coordinará todas las tareas de la Santa Sede en el ámbito administrativo-financiero.

Su establecimiento incluirá cambios significativos en materia de profesionalización, bloqueo al derroche y transparencia en un ámbito delicado para el gobierno central de la Iglesia católica.