Presidenta de NCLR llama a Obama el “deportador en jefe”

Janet Murguía, del Consejo Nacional de La Raza, habló con dureza sobre las deportaciones de inmigrantes durante el gobierno de Barack Obama
Presidenta de NCLR llama a Obama el “deportador en jefe”
Obama se mostró reacio a adoptar medidas unilaterales para frenar las deportaciones de indocumentados.
Foto: Archivo / EFE

Washington, D.C. – El presidente Barack Obama sí puede frenar las deportaciones y no “hacer la vista gorda” ante el daño causado por las separaciones familiares, y su inacción “será un vergonzoso legado para su presidencia”, dijo el martes la presidenta del Consejo Nacional de La Raza (NCLR), Janet Murguía.

En un discurso que ofreció durante una ceremonia premios en Washington, al que tuvo acceso La Opinión, Murguía se expresa por primera vez de forma muy directa y con absoluta dureza contra Obama a quien llamó el “deportador en jefe”.

Obama “puede frenar la separación de las familias. Él puede dejar de sumir a las comunidades y negocios en el caos. Él puede dejar de hacer la vista gorda al daño causado”, subrayó Murguía en su discurso.

Él tiene el poder de frenar esto. La inacción será un vergonzoso legado para su presidencia”, advirtió Murguía.

En declaraciones a La Opinión, Murguía explicó que le llamó “deportador en jefe” en respuesta a la “ridícula afirmación” del presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, “de que los republicanos desconfían de Obama para hacer cumplir las leyes”.

“Lo que ha cambiado es que estamos elevando este asunto en uno de nuestros eventos de mayor perfil. Pero no ha cambiado nuestra estrategia… mientras se estudia una legislación, el presidente debe hacer todo lo que pueda por mitigar el daño de las deportaciones en nuestras familias y comunidades”, subrayó Murguía.

“Es nuestra misión y nuestra labor defender a nuestra comunidad y es lo que estamos haciendo”, manifestó.

Por otra parte, Murguía manifestó preocupación por el presupuesto del año fiscal 2015 que sigue centrando recursos en las deportaciones y centros de detención, y consideró que eso es otra prueba de que “no aceptaremos un no como respuesta” al cese a las deportaciones.

En aras de la reforma migratoria, Murguía explicó que NCLR pondrá en marcha este año una estrategia con tres pilares: presiones ante la Cámara Baja, presiones ante Obama para alivios contra “deportaciones innecesarias”, y la movilización y educación de votantes “a gran escala”.

Las palabras de la líder de NCLR, una de las principales organizaciones hispanas de EEUU, reflejan la creciente frustración por la continua deportación de inmigrantes indocumentados.

Obama, quien prometió una reforma migratoria como candidato presidencial en 2008 y ganó la reelección gracias en parte al espaldarazo de los votantes hispanos, insiste en que no puede ampliar los alivios migratorios ya puestos en marcha, y que sólo el Congreso puede aprobar la reforma migratoria.

Murguía señaló en su discurso que los alivios administrativos –como el que Obama puso en marcha por dos años en agosto de 2012 para suspender la deportación de los “Dreamers”- son importantes y necesarios pero “son limitados y temporales”.

Haciendo referencia a la popular serie televisiva “House of Cards” sobre el mundillo de los juegos políticos en Washington, Murguía subrayó que el Congreso debe “poner fin al dolor y sufrimiento de millones de personas reales”.

NLCR y líderes de otros grupos pro-inmigrantes llevarán a cabo un “día de acción” el jueves próximo en el que hará un simulacro de un voto por la reforma migratoria y entregarán las papeletas al líder de la mayoría republicana de la Cámara de Representantes, Eric Cantor.

NCLR, un grupo progresista de larga data, llega relativamente con retraso a encarar directamente a la Casa Blanca, mientras otros grupos, como United We Dream, han venido criticando los niveles históricos de deportaciones, que se aproximarán pronto a más de dos millones desde 2009.