Problemas con llamadas al 911 impulsa cambios al servicio de emergencias en Los Ángeles

El sistema de llamadas de emergencia de ambos cuerpos se funde en uno solo para brindar mayor eficacia ante serias irregularidades que han salido a la luz y reducir el tiempo de espera
Problemas con llamadas al  911 impulsa cambios al servicio de emergencias en Los Ángeles
La auditoría concluyó que los bomberos deben nombrar a un subjefe que revise las operaciones de los paramédicos.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

En respuesta a las críticas deficiencias encontradas en una amplia investigación del Departamento de Bomberos de Los Ángeles (LAFD), el alcalde Eric Garcetti dijo que planea fusionar los sistemas de llamadas de emergencia del Departamento de Policía (LAPD) con las del LAFD para eliminar los largos tiempos de espera, una de las quejas más sentidas.

Actualmente todas las llamadas al 911 son contestadas por los despachadores de LAPD, quienes se las pasan a los bomberos.

Garcetti señaló que además quiere reorganizar el LAFD en cuatro áreas geográficas con un jefe por cada una. Hoy en día, cada región es dirigida por quien quiera que esté de turno, lo que ha conducido a una falta de liderazgo para analizar el desempeño, el desarrollo de estrategias y el trabajo con la comunidad.

El anuncio de los planes del alcalde por reducir los tiempos de espera, aumentar la tecnología y cambiar su cultura se dieron luego de que un reporte arrojó que la administración del LAFD necesita ser más eficiente, dividirse en áreas, revisar su proceso disciplinario y el contrato de cinco años dado al jefe de los bomberos.

La revisión del LAFD, encargada a la consultora PA, llegó a la conclusión de que los bomberos deben desarrollar una cultura de responsabilidad y mejora del proceso disciplinario. Asimismo piden que se nombre a un subjefe que revise las operaciones de los paramédicos.

“La dedicación, heroísmo, y compromiso a la excelencia de los hombres y mujeres del departamento es incuestionable y muestra un excepcional desempeño en términos de pérdidas por incendios en relación con otros departamentos de Estados Unidos”, indica el reporte. Pero también, hace hincapié que a través de las pláticas y entrevistas encontraron que el trabajo del jefe de bomberos ha desestabilizado al Departamento ya que sin tener las capacidades ha puesto a algunos jefes, subjefes y asistentes en determinados puestos. Además el sistema de rotación de los jefes de batallón y asistentes les impide obtener experiencia para mejorar el departamento.

“El proceso disciplinario está roto, motivado por el miedo a las demandas, represalias, y la percepción de que es una situación sin salida”, dice el reporte

Señala además que conduce a una falta de apoyo y lealtad entre los bomberos hacia el jefe. En general, la revisión hecha encuentra desafíos organizacionales, tecnológicos y de proceso en el Cuartel de Bomberos, lo cual pone en serio riesgo su desempeño.

Garcetti contrató al jefe interino Jim Featherstone para enfocarse en la reforma de los bomberos. Creó una Comisión y nombró un evaluador para mejorar la responsabilidad dentro del departamento.