Mejor salario, menos cupones de comida

Un grupo progesista da su aval a campaña de Obama para subir el mínimo
Mejor salario, menos cupones de comida
Clientes en una carnicería de Downey que acepta EBT. Según el Center for American Progress, subir el salario mínimo reduciría el número de personas que dependen de cupones.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

NUEVA YORK.— La subida del salario mínimo reducirá de forma significativa la dependencia de los cupones de comida. En concreto, y según los cálculos del Center for American Progress, un centro de estudios de afinidad progresista, la subida de este mínimo federal de los 7.25 dólares actuales a 10.10 la hora permitiría que entre tres y 3.8 millones de personas dejarán de necesitar estos suplementos de comidas conocidos como SNAP (o EBT en California). En el caso de la cifra máxima, esto supondría una reducción de estas ayudas para un 9.2% del total que las percibe actualmente.

Este programa podría así reducir sus costes en cerca de 4,600 millones de dólares anuales, el 6% de su costo total.

Este es el primer estudio que se hace sobre esta subida y los programas asistenciales para las personas de bajos ingresos. Con él se dan argumentos no solo a quienes favorecen la subida de este mínimo salarial a nivel federal sino también a quienes quieren reducir la factura de los programas sociales, pagados por todos los contribuyentes.

El presidente Barack Obama retomó ayer su campaña para convencer al Congreso de que apruebe elevar el salario mínimo a 10.10 dólares la hora con una visita a Connecticut, donde estuvo acompañado por varios gobernadores estatales que apoyan su propuesta.

“Nadie que trabaje a tiempo completo debería tener que criar a su familia en la pobreza. Eso viola el sentido básico de lo que somos “, declaró Obama en un discurso en la Universidad Estatal del Centro de Connecticut ante unas 3 mil personas.

El impacto positivo en los cupones de comida es algo que puede compensar la subida del desempleo que la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO) ha calculado recientemente. Este organismo técnico y no partidista ha estimado que elevar el salario mínimo como el partido demócrata y el presidente Barack Obama quieren, podría cobrarse medio millón de empleos. Algunos de estos desempleados podrían terminar necesitando estos suplementos de nutrición.

El CBO también calculó que unas 900 mil personas dejarían de ser oficialmente pobres.

Los programas de cupones de comidas han sido objeto de severos recortes en los últimos meses. El primero fue en noviembre cuando se redujo su presupuesto en 5 mil millones. La rebaja afectó a todos los beneficiarios de este programa que se quedaron con un presupuesto medio de 1.40 en ayudas por cada comida.

En febrero se produjo un segundo recorte que afectó a 17 estados de la nación en los que estos cupones se concedían a quienes ya recibieran una mínima asistencia pública para pagar la calefacción.

Algunos estados como Nueva York, donde los costes de vida son muy elevados, venían usando este doble beneficio para compensar las carencias de los cupones de comida. El gobernador de este estado, Andrew Cuomo, el más perjudicado de todo el país por este segundo recorte, ha utilizado recientemente un arreglo legal para mantener estos cupones.