Latino ve el éxito a los ojos

Familia, educación y hablar español fueron la clave para el nuevo presidente de SoCalGas
Latino ve el éxito a los ojos
Dennis Arriola, nuevo presidente de la Southern California Gas Company, SoCalGas.
Foto: La Opinión - J. Emilio Flores

Dennis Arriola, el nuevo presidente de la compañía de distribución de gas natural más grande del país, se asoma por la ventana de su oficina en el piso 21 de la Gas Tower y exclama: “¡Ah como ha cambiado Los Ángeles!”.

Su papá, don Benjamín Arriola, fue conserje de un edificio, realizaba trabajos de mantenimiento, era empleado de una fábrica, arreglaba máquinas, la hacía de jardinero y los fines de semana vendía periódicos. Había llegado desde México a principios de la década de 1950.

“Mi papá no tuvo mucha educación, pero trabajó mucho para darnos de comer, mientras que mi mamá se encargaba de los niños en la casa, pero también trabajó en una fábrica de partes de aviones”, dice Arriola, de 53 años de edad, y quien lleva cinco días al mando de la Southern California Gas Company, SoCalGas.

A pesar de las carencias y de vivir en una modesta casa rodante en Compton, sus padres [ya fallecidos] hicieron lo posible para darles educación a sus hijos, porque sabían que sólo así saldrían adelante, cuenta Arriola.

“Mis papás eran de esas personas que rechazaban decir que no podías hacer algo, más que nada nos decían que si trabajas duro y eres buena persona, puedes hacer lo que quieras en esta vida, y yo creo que con esa confianza que me dieron, el apoyo, el amor, y ‘la pata’ en caso de que se necesitara, pude lograr el sueño americano… Lo malo es que no están aquí para verlo”.

Gracias a ese apoyo familiar Dennis Arriola pudo entrar a la Universidad de Stanford, donde se graduó de economía, y más tarde obtuvo una maestría en administración de empresas en la Universidad de Harvard.

La clave del éxito, considera Arriola, está en la familia, la educación y el no olvidarse de sus raíces, que en su caso fue el idioma español que le inculcaba su madre, doña Imelda.

“Hablar español me ayudó bastante en mi carrera”, dice quien ahora está a cargo de 8,200 empleados como presidente de SoCalGas.

“Cada año nos íbamos en la station wagon (camioneta) a Guadalajara y Morelia para pasar un mes del verano allá –y llevar la respectiva ‘fayuca’– pero si no hablábamos español los primos nos daban mucha lata, además nací y crecí en el área de Artesia, donde había muchos mexicanos”.

En 1994, cuando Arriola entró a trabajar en Sempra Energy, empresa matriz de SoCalGas, las puertas se le abrieron precisamente por hablar español.

“Tuvimos inversiones en Argentina, Chile y Perú y no había ejecutivos que hablaran español o conocieran la cultura latina, por eso me mandaron allá, porque era de los únicos y eso me ayudó mucho, así que durante cuatro años estuve yendo y viniendo desde y hacia a Sudamérica”.

Por eso considera que es una lástima que alguien que es latino, que vive en Los Ángeles o en California, no pueda hablar en español.

“¡Ah como ha cambiado Los Ángeles!”, repite con la mirada hacia los rascacielos que rodean su oficina, los que de chiquillo miraba desde abajo y que ahora suele ver desde arriba.