Ochoa pide Mundial

Arquero del Tri aprovecha su oportunidad ante Nigeria
Ochoa pide Mundial
El delantero de México, Oribe Peralta, choca con el arquero de Nigeria al tratar de realizar un remate en el partido de ayer.
Foto: MEXPORT

ATLANTA (NTX/EFE).— Con una gran actuacion de su arquero Guillermo Ochoa, la selección mexicana empató 0-0 ante su similar de Nigeria en juego de preparción rumbo al Mundial de Brasil .

Ochoa, que juega para el Ajaccio de la Liga Francesa, lució al sumar ocho atajadas durante el encuentro efectuado en el Giorgia Dome que registró una marca histórica de asistencia con más de 70 mil aficionados que presenciaron el partido en el estadio    que es sede de los Halcones de Atlanta de la NFL.

México quería probarse ante un rival también clasificado al Mundial y con características similares a las de Camerún, el primer escollo que tendrá en Brasil 2014.

La exigencia fue plena pues en los primeros compases Ochoa se erigió como la figura que mantuvo en pie la estantería del conjunto azteca.

El remate de cabeza de Rafael Márquez al 21′, en un tiro de esquina que Enyeama logró salvar, marcó el divisor de aguas del encuentro y el comienzo de la esperada reacción mexicana.

Aún con los errores iniciales, México dejó ver buenas cualidades defensivas y logró neutralizar, aunque con mucho esfuerzo, la velocidad de los nigerianos.

En el ataque, los mexicanos desplegaron todas sus artes por los carriles, en la media distancia y hasta lo hicieron en el juego aéreo.

Las mejores opciones de gol no prosperaron por la mala puntería de Oribe Peralta, el hombre decisivo en la fase de repesca que garantizó la clasificación al Mundial.

Como creativos se mostraron muy activos Paul Aguilar por derecha y Andrés Guardado por la izquierda, pero en el ataque no hubo la misma recepción por parte de Peralta y Javier “Chicharito” Hernández, que brilló poco en la primera parte del cotejo.

Para el complemento, Herrera edificó sus cambios a partir de la salida de la cancha del “Chicharito” Hernández y el ingreso de Alan Pulido, autor de un triplete en el encuentro anterior contra Corea del Sur.

Los sarapes, jorongos, penachos y colores netamente mexicanos predominaron ayer en las calles de Atlanta.

La ciudad medianamente tranquila, principalmente en el centro, ya entrada la noche, sufrió un cambio casi total con la monumental marea verde que invadió las calles, algo ajeno a los estadunidenses que no terminan de acostumbrarse a vivir con el futbol.

En el estadio hubo mariachis y no faltaron los tambores, quizás muchos de ellos venidos de África, ya que Nigeria no estuvo sola, pues algunas personas procedente de ese continente respaldaron a la escuadra de las Aguilas Verdes.