Que el trabajo no se adueñe de tu vida

Es momento de balancear tu vida personal con la vida en la oficina.
Que el trabajo no se adueñe de tu vida
No dejes que el trabajo te absorba por completo.
Foto: Shutterstock

Nueva York/EDLP — Según el estudio The loyalty deficit: the impact of recession on engagement publicado en Reino Unido, el 33% de los trabajadores encuestados se levanta pensando en su trabajo y un 75%, lo hace antes de irse a dormir.

Investigaciones más recientes demostraron que los empleados que le dedican muchas horas a su trabajo, son menos saludables, menos felices y más propensos a involucrarse en comportamientos como comer, beber o consumir drogas en exceso.

Si crees que en la noche pasas más tiempo revisando los emails de tu jefe en vez de cenando con tu familia, deberías seguir estos simples consejos para tener una vida personal y profesional mucho más equilibrada.

1. Deja de perder tiempo en la oficina

Entre que te sientas en tu escritorio y comienzas a trabajar, debe pasar una hora. Prendes tu computador, revisas tus correos, preparas un café y conversas con tus compañeros. Sin darte cuenta, ha pasado tiempo valioso que podrías aprovechar de mejor manera. Estar más tiempo en la oficina no significa que trabajas más. Lo ideal es que sepas aprovechar de una manera más eficiente las horas de tu jornada laboral.

2. Desconéctate de a poco

Sabemos que para muchas personas es muy difícil desconectarse por completo de la oficina y pese a que están de vacaciones, continúan revisando sus correos electrónicos. A ellos se les recomiendan que en vez de revisar todos los días su bandeja de entrada, destinen tres días de la semana a hacer esta tarea. Si te gusta trabajar durante los fines de semana, dedica sólo un día para hacerlo y deja el otro para disfrutar y descansar. Busca lo que más se acomoda a tus necesidades.

3. Haz ejercicio

Investigaciones recientes sugieren que el trabajo físico disminuye el conflicto trabajo-familia. En un estudio realizado entre 476 trabajadores, Russell Clayton y sus colegas encontraron que las personas que hacían ejercicio regularmente tienen menos conflictos entre el trabajo y el hogar.